lunes, 10 de septiembre de 2018

PENSANDO EN EL PILAR


Un viaje en furgoneta, camino a Santoña, famoso por sus anchoas, da para darle vueltas a muchas cosas. Entre ellas, cómo no, el Pilar. La de 2018 es la primera feria, desde 2008, sin Toropasión. Nueve ferias, nueve. Obviamente, va a ser una feria diferente. Es de suponer que habrá cambios. Es normal. Pero bueno, ese es tema para otras secciones de la web. En lo que al Diario de las Anillas atañe, hay que hablar del Campeonato Nacional. El concurso de los concursos, el que corona a una pareja para toda una temporada. La cita que todos quieren ganar. La responsabilidad en su organización es máxima. El público que va a la cita, es el más entendido de toda la feria.

En 2009, entraron los riojanos y mantuvieron lo que había. Doce parejas y vacas de “Marcoz”. Aquello duró dos temporadas. En 2011, cambió el formato ganadero. Se buscó llevar a las mejores vacas posibles. Seis de Ozcoz y seis de seis. Por aquel entonces, el hierro de la estrella mandaba en las anillas. En 2012, un giro más y se instaura en Zaragoza el formato por eliminación. El formato que hace más campeones a los campeones y que es más justo que el tradicional. Así hasta 2017. La ausencia notable, en las últimas ediciones, era la de Marcén.

En 2018, la organización va a ser la propia empresa. Cambia el modelo anterior. Zúñiga, Fontecha y Mena, según han dicho a los medios, serán los propios organizadores, contando con la colaboración de Arruga y Tacheli. No hay organización de los festejos populares, por parte de otra empresa. Cuál será el grado de colaboración e implicación de Arruga y Tacheli, la empresa y ellos mismos sabrán. Así pues, dos leyendas de las anillas, colaborarán. Curiosamente, el peaje de Alagón coincide con este párrafo.

Dicho esto, uno se pone a pensar en qué podrá pasar con el Campeonato Nacional. Hace años que quien escribe sabe lo poco que se puede creer de las habladurías y alcahueteos varios. Incluso de las palabras de según quién, porque juegan al despiste o cambian de dirección más que una veleta. Este mundillo es así. Como con algunos círculos ya no se tiene contacto, se anda un poco descolocado. Tampoco se pasa pena por ello.

El pensamiento va en dos direcciones. Formato y vacas. En ambos casos, se tiene claro qué es lo mejor para Zaragoza. Formato por eliminación y las mejores vacas de la temporada. Se puede argumentar por qué es lo mejor, y por qué son peores otras opciones. Ahí va. Y ya es casualidad que esto se escribe en el preciso momento de que a la derecha queda la finca de Julio Fontecha y un poco más adelante, a la izquierda, la de Toropasión.

El formato por eliminación es el más justo de los que se conocen, y son factibles. A dos rondas, influye menos la suerte. Se es campeón nacional con más verdad. Ese formato se recuerda, una vez más, que, aunque lo haya llevado a las plazas Toropasión, es idea de Manolo Pérez. Sí, el que fue última pareja de “Tacheli”. Ese formato, hace que tengan cabida vacas de diferentes dificultades, sin crear desigualdades. Tras siete temporadas, aún está por llegar un argumento coherente en contra de este formato. Con este formato, salen nueve parejas. Papanatismos aparte, con nueve, ya va bien servido el concurso. Meter más, puede ser relleno innecesario. Ahora bien, al final, se dará solución para ello.


En cuanto a vacas, parece que volverá Marcén, que falta le hace al Campeonato Nacional. Ahora bien. ¿Solo Marcén? No sería justo. Hay unas cuantas vacas que se merecen estar en Zaragoza y no solo del hierro de la “J”. Veamos. De Eulogio: “Montaña”, “Jardinera”, “Pericola” y “Milana II”. De Ozcoz: “Quitasueños” y “Fugitiva II” seguras, siembran dudas “Campera” y “Escapularia II”, quizá pudiera entrar “Escapularia III”. De Pedro Domínguez: “Linera”. De Germán Vidal: “Pijotera”. De Maylín: “Estornina”. De Arrizu: “Fantasía”. De “La Paloma”: “Norteña”, aunque nunca haya hecho un concurso. Y de Marcén, que es el que más podría aportar, “Rastrerilla”, “Sultana”, “Avispada”, “Comendadora”, “Tanguera” (con pitón derecho poco propicio) y “Loquita” y “Revoltosa”, que son más complicadas que lucidas. Unas se lo han ganado por la temporada, otras por haberlo hecho bien en el último Campeonato Nacional. Lo que se gana en el albero, debe ser sagrado. Y claro, con la lista de vacas que merecen estar en Zaragoza, no puede hacerse el formato tradicional. Las desigualdades serían tremendas. “Rastrerilla” no puede estar en el mismo lote que “Montaña” y “Quitasueños”. Eso lo ve el más tonto. Argumentado queda el por qué del formato por eliminación y de las vacas que deberían pisar La Misericordia.

Toca ahora, argumentar por qué no el formato tradicional, y por qué no debe ponerse un plantel ganadero que no sea, al menos, similar al de las últimas ediciones. Un inciso, recuerdo una vez más a Iván Fandiño, al pasar la furgoneta por la salida de la autopista de Orduña. El formato tradicional, que es perfectamente válido para muchas citas, ya no lo es para Zaragoza. No debe influir tanto la fortuna. No puede ser que gran parte del Campeonato Nacional se decida con las papeletas. Y es que una cosa lleva a la otra, como no hay doce vacas iguales para echar, mejor no hacer el formato tradicional. Tampoco parece que haya doce parejas con el nivel que requiere Zaragoza, papanatismos al margen nuevamente.

Ningún hierro está preparado para hacer en solitario el Pilar. Ozcoz lo podía haber hecho en su día, en sus años dorados, pero de aquello ya hace mucho tiempo. Ahora, a lo mejor se arrepiente de no haberlo hecho. Por aquel entonces se le avisó, pero se emperró en su matrimonio de conveniencia. El que más cerca estaría de hacer el Pilar en solitario es Marcén. Pero no puede igualar en dificultad a 3, 313, 179, 46, con otras ocho. Que si quitara esas cuatro, tiene doce más o menos igualadas para echar en Zaragoza, pues sí. Y quedaría un concurso bastante apañado, pero no del nivel del Pilar. Pero en Zaragoza deben estar las mejores vacas. Que la Nº 3 esté en La Misericordia, debe ser innegociable. Así queda también argumentado el por qué no debe ser otro formato ganadero, al que se venía haciendo. Pero claro, acompañado de formato por eliminación. Porque con las doce mejores vacas, igualado, no estará ni de lejos.

Quedaremos a la espera de ver lo que se anuncia. Como diría Raphael, ¿qué pasará? ¿Qué misterios habrá? Veremos… Justo ahora, a la altura de Bilbao, pues es buen momento para soltar una bilbainada. Si el único pero que se le podría poner al formato por eliminación (y está cogido con pinzas) es que deja parejas fuera… ¿Por qué no hacerlo con doce parejas y que tres pasen a la final, para un total de quince vacas? Jaque, mate.

martes, 4 de septiembre de 2018

CERO ANILLAS

En Cervera del Río Alhama, el Domingo hubo un Concurso de Recortadores que acabó con un resultado que no se recuerda. Cinco parejas a dos vueltas y cero anillas en diez vacas.

No merece la pena escribir un artículo largo. Simple y llanamente, no puede ser. Vacas desconocidas de Arriazu, cinco parejas de las habituales del circuito. Cero anillas. Es indefendible. 

Sin personalizar en los diez recortadores, porque aunque hubieran sido otros, la cosa probablemente no hubiera cambiado, hay que pegar un tirón de orejas. Hace mucho daño a las anillas un concurso así. Se cierran puertas. Quizá no solo la de Cervera. 

Se ha dicho muchas veces. Si se saliera en todos los concursos a morder, las anillas gozarían de mucha mejor salud. Este año va a haber más concursos, pero con citas como la de Cervera, de nada sirve. Ni ayuntamientos ni empresas, tendrán como una de las primeras opciones las anillas.

Que recapaciten, pidan perdón a quien lo tengan que pedir y que no se vuelva a repetir. Han ido a hacerlo en concurso de la empresa que más anillas va a hacer este año.

Al día siguiente, para arreglarlo, baile de parejas en Ejea y encima, muchos, sin camisetas iguales. Así mal vamos...

viernes, 24 de agosto de 2018

LA GESTA ES PENSARLO

El 31 de Agosto iba a tener lugar una gesta. Que se sepa, nunca en el mundo de las anillas, ningún recortador ha hecho algo parecido. Iba a ser en Tarazona y con Mario González como protagonista. No va a poder ser. La mala fortuna de caer en un escalón que no debería estar en el callejón de Funes, le ha hecho, salvo milagro, dar por terminada la temporada 2018.

Los números, fríos ellos, pero objetivos como ningún otro baremo, dicen que Cuairán-Mario han ganado doce de trece y en el que no ganaron, quedaron segundos. Iban camino de hacer la mejor temporada de la historia de una pareja. No va a poder ser. El tobillo del turiasionense tiene dos ligamentos rotos, un edema óseo y un esguince de caballo. Pese a que, con solo 20 días, quería llegar a su festejo, recuperando un esguince en tiempo récord, finalmente, es imposible.



Las lesiones son parte de cualquier disciplina deportiva o competición. Y en las anillas, además de lesiones, están las cogidas. Librarse de ellas, es prácticamente imposible. Que se lo digan a Cuairán que se ha perdido varios Campeonatos Nacionales por lesión o a Roberto Constanza, que acabó con una pierna rota en La Misericordia. Mario no había tenido nada serio hasta ahora. Esta es grave y le va a tener parado tiempo. Es mala suerte, o buena suerte no haber tenido hasta ahora…



El 31 de Agosto iba a ser un día histórico para las anillas. Lo que había preparado para Tarazona, era algo nunca visto. La gesta no es triunfar en ese festejo, no es salir a él, no es anunciarlo. La gesta es pensarlo. Solo con eso, ya es suficiente. Atreverse a pensar tal gesta, es propio de quien quiere ser el número uno, no del momento, si no de siempre.

Ahí va lo que estaba preparado. Duelo con “Kimera”, pintando el círculo, contra la Nº 30 “Quitasueños” de Hermanos Ozcoz. Duelo con Roberto Constanza contra la Nº 209 “Milana II” de Eulogio Mateo. Desafío a la Nº 457 “Estornina” Hermanos Maylín. Desafío a la Nº 312 “Fugitiva II” de Hermanos Ozcoz. Actuación junto con Alejandro Cuairán ante la Nº 28 de Eulogio Mateo. Y para cerrar, exhibición ante la Nº 29 “Norteña” de “La Paloma”. Se intentó contar con la Nº 206 “Avispada” y la Nº 3 “Rastrerilla” de Hermanos Marcén, pero el hierro de la “J”, no estuvo por la labor, pese a las facilidades ofrecidas. Así pues, sí, seis vacas, seis. Y las seis fuertes. Todas ellas la misma tarde. La gesta es pensarlo.


La ambición y competitividad de Mario le lleva a buscar nuevos retos, ponérselos él mismo. Subir el listón a donde nunca nadie lo ha puesto. Planear semejante gesta, solo puede estar en esa cabeza. Ahora bien todo empezó con el germen de Germán, porque el germen, brotó de una cabeza con rizos. Y es que algo así, solo puede venir de la mano de Toropasión (que por cierto, es la empresa que más anillas hace al año y más ha hecho por ellas realmente). Al alimón, le dieron forma hasta llegar a preparar el esqueleto del festejo. Iba a ser como se ha contado más arriba. Una barbaridad. Seis vacas, y en todas menos una, a recortes sueltos y sin quite. Una tarde para hacer historia. Un festejo de aquí estoy yo. Soy el número uno y hago algo así para dar gloria a las anillas. Toropasión se la iba a jugar con un festejo muy caro. Solo ellos son capaces de apostar así de fuerte. Como fuerte iba a apostar Mario.

El turiasonense, que es el número uno y no tiene nada que demostrar, quería el más difícil todavía. El puñetazo en la mesa. Sencillo era montarse un festejo pachanga, vacas fáciles y darse un festín en su pueblo. No, no. La gesta, era gesta. Cuánto recuerda a la que hizo un torero de Orduña. Partido de Resina, Cebada Gago, Adolfo Martín, José Escolar, Victorino Martín y Palha. Aquella gesta, fue gesta solo por pensarla. Después, se llenó la plaza. Salió cruz. Pero respeto máximo a los que apuestan así de fuerte. Iván Fandiño puso a pensar a mucha gente en los meses previos a aquella corrida. Cuánto se le echa de menos.



En 2018 no se verá el festejo, pero en un futuro seguro que sí. Lo lleva entre ceja y ceja y lo hará. Tendrá que ser de la mano de Toropasión, obviamente. Se medirá a los mejores y a las mejores. Y ahí toca hacer un inciso. Hay que agradecer enormemente a los ganaderos que iban a llevar las vacas al festejo su predisposición. “La Paloma” subía la vaca desde Alicante. Maylín tocó a puerta cerrada a “Estornina” para que estuviera a punto. Y Ozcoz y Eulogio, lo que hiciera falta. Eso es mirar por el bien del festejo popular y de las anillas. Y también “Kimera” y Roberto, por querer medirse a Mario, en un festejo en el que él es el protagonista. “Kimera” es un portento. Y Roberto, solo tiene un problema, y es ser coetáneo de Mario. El de Orcoyen está arrasando ahora, pero la muestra de su espíritu es que, tras ganar en Huesca, dijo que no quería ganar fácil en ausencia de Mario. Que quería que volviera, porque era bueno para los concursos. Así es. Ambos, compitiendo uno contra otro, hacen más grandes las anillas.

Pues nada, a recuperarse. No queda otra. Que ese tobillo se quede bien, eso es lo primero. El regreso, que sea cuando tenga que ser. Los meses de recuperación, serán la espera del león enjaulado. Que le sirvan también para pensar en que, siendo el número uno, se tiene una gran responsabilidad en lo que pasa fuera de la plaza. Y ahí, debe mejorar, madurar y no perderse en alguna tontería infantil. Así será un líder de las anillas intachable. Lo demás, lo tiene y de sobra. Contando con algo que pocos tienen, pensar en formatos nuevos y en rizar el rizo. Lo del círculo, idea suya, como fue de Don Manuel Pérez, la idea del formato por eliminación. Compromiso por las anillas y vivir en recortador, solo unos pocos en la historia lo han hecho. Mario, es uno de ellos.

jueves, 19 de julio de 2018

"PLANETA", LA DE EULOGIO

Pilar 2011, aquel en el que, por fin, pudieron entrar en el Campeonato Nacional de Recortadores, vacas que no fueran "estrella o "jota", saltó a la arena una Nº 233 de nombre "Planeta" de Eulogio Mateo. Don Manuel Pérez, al que uno escucha y del que aprende, hace muchos años, hablaba, hacía tiempo, de una vaca de Eulogio, que valía para el Pilar. Esa era.


Foto: Estefanía
En esa primera vez de verla in situ, en una cita en la que había mucho en juego, por el cambio de formato ganadero, fueron buenas las impresiones. La vaca gustó. Lo escrito aquel día fue: "la vaca, con un gran fondo de raza y bravura, sin mostrarlo mucho, es complicada. Deja estar, pero sin dejar. Se cruza y sabe estar en la arena. Es una vaca dura para las anillas, que hace pensar a la pareja, y a su vez cambiante por lo que es muy complicada de desgastar. Con la sensación de que un descuido lo hace pagar llegando a rematar fuerte en tablas, como así hizo. Buena vaca de Eulogio Mateo."

Esa fue la presentación en la catedral de las anillas, de Eulogio Mateo, con pocos concursos en su haber. A partir de ahí, el despegue de la "E-M". "Planeta", que iba en el lote adquirido a Enrique Domínguez siendo novilla, con el hierro de la "J-D", fue la vaca que le abrió las puertas de las anillas a Eulogio. La buena base de este hierro, con la sangre Domínguez, el gran aporte de Don Manuel a la hora de orientar sobre las anillas y el saber hacer y manera de ser de Eulogio, eran mimbres ideales para hacerse un hueco. Ahora bien, sin la llave maestra de "Planeta", quizá no se hubieran abierto ni tantas cerrajas, ni tan pronto. 

Una vaca que hizo carrera en las anillas. La hizo a contracorriente. En tiempos en que ya no se valoran las vacas listas en las anillas, ella se mantuvo. Vaca lista de verdad, dura de narices (por no decir lo que empieza por coj...), brava y encastada. Nunca la quiso nadie en los sorteos, salvo uno de Alfaro, que fue el único que la entendió, mejor que la vaca que la parió.

Quebradero de cabeza para lidiarla. Que tampoco pedía algo muy complejo. Simplemente, meterse con ella. Pero, ¡ay amigo! Lo que costaba meterse con la señora. De mirada seria y pidiendo los medios, si le dejaban elegir. Hueso duro de roer para recortarla y siempre sabiéndose guardar. Se cruzaba y, si tocaba, remataba. Curtida en mil batallas, para las anillas, valía. Quizá no era una película de acción, pero sí una de intriga, de las buenas. 

Cuatro años en Zaragoza, y en los cuatro fue la misma. Tanto cuando se fue aplaudida, como cuando se fue pitada. A la rueda entraba y no la despreciaba. A los cites lejanos, de más joven, bien, después ya, decía que no llevaba gafas de lejos. Que si quieres algo, ven aquí. Pero en bravo y en listo. Vaca para recortarla con el cerebro. A un portento y mandamás actual de las anillas, como Mario, se le resistió muchas veces. No la sabía recortar. El turiasonense no se acoplaba a la difícil embestida y complicado embroque de la de Eulogio. Libró unas cuántas batallas con ella. Pero que no. Hasta que se vieron las caras en la portátil de Andosilla en 2014 y le arrancó una anilla, que valió para ganar. "Planeta" pensaría, por piernas me has metido una, pero por coco, yo no te he dejado que me metas más. 

Foto: Estefanía
Antes, en 2013, fue protagonista de la retirada de Don Manuel Pérez. Le tocó en la final, como ya le había tocado el año pasado junto a Mario, en la temporada que Cuairán estuvo lesionado. El riojano, que tenía la decisión de la retirada tomada hacía tiempo, sabía que era la última vaca que iba a recortar. Llegó a la final gracias a su pareja. Pero en la final... Solo él podía ganar con ella. La cabeza privilegiada hizo que lidiaran a la vaca como había que hacerlo. Ella respondió y le metieron cinco. Estuvieron de lujo los tres. En la última rueda, dos anillas. Campeón Nacional y Anilla de Oro. La retirada soñada. Todo ello, con "Planeta". 

La espina para Eulogio llegaría en el Pilar de 2015. La vaca, que no tuvo la lidia que pedía, hizo algún desmán feo, y fue fuertemente protestada. Aquel año, Eulogio tuvo que echarse el Campeonato Nacional a sus espaldas. Las tres de la final fueron suyas. "Planeta" era la misma y tuvo el mismo comportamiento. Pero aquel día, las circunstancias fueron las que fueron y pasó a los corrales con silbidos. Eulogio, en un gesto que le honra, salió él con el buey a recogerla y aguantó el chaparrón. No quiso dejar sola a una de sus ojitos derechos, la acompañó. Ahora bien, esa espina nunca se la ha podido sacar. Él sabe que la vaca no merecía esa despedida. Le dolió tanto como si se lo hicieran a un hijo y ya no quiso sacarla a ningún concurso más.

Una vaca de ganadero. De esas que se llevan al frente cuando más dura es la batalla. De las que se han tragado las mil y una y con dieciséis años es capaz de poner orden. Capeas duras, calles hostiles y lo que tocara. ¿Anillas? Pues anillas. Qué manera de trabajar pensando y procesando en las calles. Con "Planeta", al fin del mundo. 


Foto: Javi Diest

La historia de "Planeta", es la historia de una vaca especial. Eulogio, sabe lo que le debe a esta vaca. Las habrá más bravas, las habrá más espectaculares, las habrá, en definitiva, mejores. Pero "Planeta", era mucha "Planeta". Y sí, tristemente, era. Porque ayer, y no por ley de vida, Eulogio se quedó sin su "Planeta". La desgracia quiso que, en el encierro de pasada de Cadreita, chocara frontalmente contra otra vaca. Y además la caprichosa casualidad de que fuera contra una hija suya. Ella se quedó en la plaza con ganas de guerra y salió cuando la manada volvía. El resultado fue, la muerte fulminante de ambas. Una gran lástima.

Eulogio, ganadero de los pies a la cabeza, tiene una ganadería, pero sabe que cuando se le dice que es un pastor y tiene un rebaño, es desde el máximo respeto y admiración a su trabajo. Porque es la historia viva de la tauromaquia navarra. Con gran sapiencia de campo, ese bravo y noble pastor navarro que es Eulogio Mateo, a partir de ahora, cuando coja su varica, repasará su rebaño en su corral, quizá acompañado de Miguel, Javi, Dani o alguno de la casa. Mirará a "Tina", "Montaña", "Jardinera", "Nocturna", "Pericola", "Milana II" y las novillas que vienen, y les podrá decir, orgulloso de ellas: Si vosotras y yo, estamos donde estamos y hemos podido pisar las plazas que hemos pisado y vamos a pisar, no olvidéis nunca, que en gran parte es gracias a "Planeta".

Nombrada como la sexta mejor vaca de las últimas doce temporadas, servidor le pidió a Eulogio que le diera una despedida, como merecía la vaca, de las anillas, y que la llevara a Ricla. Que no se quedara con la pitada de Zaragoza. No iba a ir, pero a su dueño le apetecía que hiciera un concurso más. Desgraciadamente, ya no lo podrá hacer.

Serán muchos los que le regalen bonitas palabras. No hay como morirse, para que hablen bien de uno. Pero en 2015, pocos quedaron del lado de la vaca. Menos loas ahora y más defenderla entonces...

Desde ya, entra en el olimpo de vacas de las anillas. Allá están unas cuántas y los concursos son con formato. "Planeta" será una de las tres de la final.

Foto: María Jaria

jueves, 5 de julio de 2018

LEÑA AL MONO

Desde Octubre sin escribir, da para mucho. El Campeonato Nacional de 2017 quitó las ganas. La pereza, que se reconoce y avergüenza, hace el resto. Pero en una tarde tonta, vienen ideas a la cabeza, se estructura el artículo, y se pueden tener cosas interesantes que contar. Viene a ser un picadillo del mundo de las anillas actual.

Vamos por concursos en plan ametralladora.
Calahorra, a principio de temporada y sin vacas fuertes, no tuvo historia. 
Fitero, agua.
Teruel, con un gran cartel y con formato, alegría para las anillas. Leña al mono.
Alagón, sin haber un por qué, pero era uno más, agua.
Tauste, además de robando fotos, desigual y con una goleada tremenda de Eulogio a Ozcoz.
Épila, el único concurso amable de lo que llevamos de temporada, para los de siempre, con un capazo.
Cascante, agua.
El Memorial, experimento sin haber gaseosa. Se esbafó.
Peralta, leña al mono.
Villafranca del Cid, leña al mono y tuvo formato, con cambio de una vaca para la final porque yo lo valgo.
Teruel, marcado por una cogida brutal.
Programados están, Pamplona, Ricla y Tudela, que también serán de leña al mono.

La temporada "mola", porque el protagonismo está siendo de las vacas. Se piensa en vacas fuertes para muchas citas. Con ello, se están haciendo más concursos que en la última década. Bueno para las anillas. Desde estas líneas, siempre se ha apostado por ese rumbo. Vacas fuertes y el que más chifle... Además, el aficionado a las anillas, suele ir a ver más a las vacas que a las parejas.

Ahora bien, este ritmo desenfrenado solo lo están aguantando dos parejas. Se están viendo más vacas que parejas. Que la temporada así "mola" y le viene bien a las anillas se cree firmemente. Pero cuidado, que no sean lelos los recortadores y pidan los dineros que valen las vacas que van. O chocolate o merendar. Hay quien los trata bien y quien no. Hay a quien se le pueden hacer favores y a quien no. Que espabilen.


Hubo amagos de vetos a parejas, de las de arriba. Al final, la sangre no llegó al río e imperó la cordura. Sin entrar a valorar quién tenga razón, porque faltan datos, pocos, pero faltan, las anillas no se pueden permitir hacer dos concursos a la vez. Pónganse de acuerdo todos y vale de buscarse los costados. Que no hay para hacer dos a la vez. Los recortadores deben velar por el bien de las anillas y no consentir las contraprogramaciones. Igual que no deben consentir que se ponga en un cartel Concurso de Recortadores, cuando lo que se ajusta a lo que ahí va a suceder es "Pachanga con anillas de gente que no tiene nivel para salir a los concursos buenos". Porque el que no entiende, no sabe diferenciar eso de un concurso de verdad. Ve esa castaña y no le quedan ganas de ir a otro que se llama igual. Las exhibiciones, tampoco son concursos.

En cuanto a parejas, está movido este 2018. Los Campeones Nacionales han durado tres concursos juntos. Separaron sus caminos. "Kimera" ya se ha colocado tercero en tres concursos con su nueva pareja. Lizarralde se lesiona (qué cabecica...). Joanes, que le da igual so que arre y tiene ganas para parar un tren, se ha unido a Patxi temporalmente. Porque el de Ablitas se ha quedado sin Aguelo, esperemos que también temporalmente. Vía Facebook anunció que deja las anillas. El golpe de Peralta, el detonante, acompañado según dice él, de que no se ha sentido respetado. Una pena. Se espera y desea que vuelva. Si es con la cabeza asentada para no ir de susto en susto, mejor. Alberto tiene sitio en el circuito. Es joven, que se lo piense y, cuando vuelva, sea mejor aún. Ah y "Poca" - Jaume, en un único concurso, segundos. Se les tiene que llamar más. Ellos declinarán muchos, porque en otras disciplinas tienen un montante mayor fijo. Aún así, estando como están las anillas, tienen que salir a todos los concursos que puedan. Haciendo un número de concursos razonable, no sería descabellado verlos en el tercer puesto de la Liga de las Anillas.



En la azotea, todo sigue igual. Cuairán - Mario han ganado siete de ocho y llevan una cantidad de puntos tremenda, potenciada por la categoría de los concursos. Morella - Roberto, segundos a mucha distancia. Ambas parejas hacen que merezca la pena pagar una entrada. La rueda en Villafranca de los navarros, antológica. La superioridad de Mario con las vacas, insultante.



Y de ganaderías, unos suben, otros bajan. Tras años de ataque a la cumbre, ahora Marcén ya puede decir que está arriba. Ahora y no antes, es cuando está cazado el oso. Tiene un ramillete de vacas amplio de nivel alto. Aunque, el día que se las recorta de verdad, cosa que sucede poco, no todas son como parecen. Está siendo la primera opción para realizar los concursos fuertes. Ozcoz baja un escalón o dos. ¿Se mantendría en lo alto con 472, 628, 636, 12 vivas y 206 con los dos cuernos? Es probable, pero la realidad es la que es. Y Eulogio, casi más segundo que tercero ya, porque las novillas vienen empujando y, por fin, está haciendo concursos como para darles plazas. A seis vacas puede ganar a cualquiera. Entre los programados y suspendidos, de momento, Marcén - 7, Ozcoz - 6, Eulogio - 7.

En Villafranca, de las de la Comunidad Valenciana, destacó "Pijotera" de Germán Vidal. Vaca que debería hacer más concursos y podría ganarse su billete para el Pilar. Sí, el Pilar, porque no debe ser negociable que a Zaragoza sigan yendo las mejores vacas de las temporada de las anillas. Organice quien organice, eso debe mantenerse. Llama la atención que "Linera" de Pedro Domínguez no haya pisado ninguna plaza de anillas aún. Hay cosas que no se entienden. 

Dos hechos han marcado los concursos de las últimas fechas. En Peralta Alberto Aguelo quedó inconsciente tras una cogida. Y en Teruel la escalofriante cogida a Iván Martínez. Afortunadamente, ambos están bien. Marcaron ambas tardes. Desde estas líneas, cuando hay que criticar a las parejas se hace. Pero de igual manera, se entiende que, ante situaciones así, la cabeza no rija. Se comprende perfectamente el palo que es ver a un compañero inconsciente. Y en esos momentos, apoyo máximo a los de pantalón blanco. Si lo hacen bien, se quita el sombrero, si la cabeza no se lo permite, se acepta. Las anillas son muy duras, pero mucho, mucho, mucho. Por eso son tan grandes y son la disciplina del festejo popular más difícil.

Lo de Teruel es uno de los tragos más difíciles vividos en persona. Alegría máxima por el estado del turolense Iván Martínez.