martes, 14 de abril de 2026

LA TEMPORADA 2025 ES (ERA) EL CAMINO

El arranque de la temporada 2026 es inexistente. Estamos a mitad de Abril y todavía no se ve cerca el que sea el primer concurso de la temporada. Fitero suspendió 24 horas antes. Calahorra tras dos años de suspensiones ni programó. Castellón pasó sin anillas, como era de esperar. Tauste no va a hacer y Pina tampoco. Es decir, los cinco primeros concursos que hubo en 2025, para 2026, al limbo. Y ya se sabe de alguno más, que no se va a hacer.

Si ya pintaba muy mal el principio, una enfermedad bovina ha venido a hacerlo todo mucho más difícil. La dermatosis nodular contagiosa puede que quite concursos. Y lo que es seguro es que va a modificar algunos. En Aragón, salvo cambios futuros, solo se permitirá una ganadería por festejo. Había algún concurso ya montado que era interesantísimo. 
Así que es un "hasta luego" a los concursos de varios ganaderos. Y se dice "hasta luego", porque un "adiós" no se podrá consentir. Una vez pase el riesgo de esta enfermedad, 
todo deberá volver a como estaba antes. No se puede quedar impuesta la imposibilidad de dos hierros o más en el mismo festejo. Por más que alguno quiera aprovechar que Ebro pasa por Zaragoza para sacar tajada, aunque sus intereses particulares sean opuestos a los del aficionado, 

El camino a seguir es (era) el de 2025. Los concursos con varios ganaderos de los de arriba fueron los puntos álgidos. El año pasado Castellón, Tauste, Pina, Alagón, Ricla, Zaragoza y Castellón. Este año se verán muy pocos o ninguno. Va a ser muy difícil que este año podamos ver en las anillas a "Golondrina", "Flecha", "Banderilla", "Cantinela", "Morena", "Pajarraca", "Arponera", "Tormenta", "Rosita", "Matraquilla", "Guapa", "Furiosa"... Solo se verán en los concursos las vacas de las ganaderías que hagan concursos completos. Si no se puede, no se puede. A aguantarse, no quedará otra. 

Si no tenemos esos alicientes, habrá que darle vueltas a la cabeza para ver cómo mantener el interés en determinadas citas de la temporada. Eso será cuestión de los de pantalón blanco. Tienen que ser conscientes de que habrá que hacer esfuerzos del tipo de los que se hicieron el año pasado con formatos muy exigentes. Habrá sitios donde encajen, otros donde no tendrá ni pies ni cabeza. 

El compromiso que demostraron en esas citas se debe mantener. Se necesitan historias y personajes. Duelos y batallas. Entre las parejas y de recortadores contra vacas. Habrá que tirar más de épica que nunca. La cifra de concursos puede volver a las de 2024. Con cifras tan bajas, lo que está claro es que los prescindibles son los concursos suaves. Habrá que llegar a entendimiento con los organizadores para que se den las condiciones que se deben dar para que los concursos puedan ser fuertes.

Los ríos revueltos tampoco deben servir para pescar de cualquier manera. Deben mantenerse férreos los mínimos. Por los mínimos que deben velar los recortadores no deben ser solo los suyos, si no los del colectivo y, fundamentalmente, los del que paga. Concursos suaves, innegociable que no sean a 12 parejas. Quitar parejas para que sea más barato, no vale. Hacerlo por ahorrarse 200 euros en un presupuesto que ronda las cinco cifras es de miserables. Y resto de concursos, que también sean a 12 vacas y línea roja que, mínimo, haya 10 reses. Además de otro matiz, los concursos son concursos y las exhibiciones son exhibiciones. No se pueden disfrazar las segundas de los primeros, por muy buenas que puedan ser.

A la situación que se va a vivir en esta temporada de gran descenso de concursos viniendo de un año que, claramente, mejoraba al anterior y que suponía un gran aumento, servidor no le encuentra explicación. 2025, mirando a 2024, merecía un descenso, 2026 mirando a 2025, merecía un aumento. El mundo al revés. Cierto es que tiró mucho de la temporada el concurso de la Magdalena de Castellón, por todo lo que supuso. Sea como fuere, urge encontrar soluciones. Para encontrarlas, hay que buscarlas y, para buscarlas, hay que moverse.