viernes, 10 de julio de 2015

PAMPLONA, OTRO AÑO MÁS SIN ANILLAS

Pese a que ya, por hastío, se pasa muchas veces de contar cosas que pasan y que son censurables, una vez más, como todo tiene un límite, pues no queda otra que hablar. Y es que uno, por regla general, mientras no le tocan los costados, está muy tranquilico.

Pamplona no va a tener anillas por segundo año consecutivo. Es normal. No supieron cómo hacerlas atractivas desde 2010 a 2013 y las hundieron. Las hundieron los que organizaron, porque nadie más es responsable. Como ya no iba nadie, dejaron de hacerlas. Pues vale. Los hechos, indiscutibles, es que año a año, la afluencia era menor. No será culpa de quien lo cuenta, si no de quien lo hace.

Una de dos, o no son conscientes del daño a las anillas, o lo son y les da igual. Si el daño se lo hicieran a si mismos, allá ellos, pero la responsabilidad de organizar una plaza de la importancia de Pamplona, no solo es con su empresa. Es con el festejo popular. Y eso ya, nos afecta a los demás.

Bastantes ideas hay para hacer un concurso interesante en Pamplona. Pero claro, en algún artículo pasado ya se les dieron fórmulas atractivas y no supieron copiarlas. Suicidio colorado. Pues bueno, ellos mismos. Como ya se dijo, parece que no quieren ganar dinero.

Las plazas no se mueven del sitio y ya vendrán años mejores para Pamplona, que, a la fuerza, tendrá que ser con alguien diferente en el plano organizativo, a quienes están ahora. Las anillas, algún día, volverán. 

A los que se les llenaba la boca diciendo que solo dan calidad, ahí está lo que preparan, y cómo va cada vez menos gente a las plazas en las que repiten. Y sobre todo, de quiénes se rodean. Todo vale. Como prueba significativa aparece la dejarle llevar el peso de los festejos a algún caricato, que se arrastra hacia el micro en pos del protagonismo. Esto vale como ejemplo y puede servir como norma.

Y para que no se quejen, ahí va el vídeo de promoción de la feria gratis. Un vídeo sin anillas, lógicamente, pero con una promoción bilingüe. Será para intentar atraer al público extranjero. En él, aparece el rótulo "No blood", que significa "sin sangre". Una empresa taurina que, en los tiempos en los que más fuerza toca hacer para defender lo taurino, hacen diferenciación entre el festejo popular y las corridas de toros. Lo que se conoce como separarse o renegar de los festejos en los que hay sangre (del bovino claro, el humano puede ser corneado). Ovación cerrada. ¿A qué acuerdos llegarán con empresas dedicadas a las corridas de toros, si creen que decir "sin sangre" es un reclamo? ¿Avergüenza la sangre en una corrida? Quizá den así, el pistoletazo de salida del sálvese quien pueda. ¿Separamos el festejo popular de la corrida? Se abre el debate...



Dos festejos, ninguno de ellos con raíces navarras. ¿Cuántos actuantes navarros hay en la feria? En ganaderías, solo Arriazu. ¿Y si echamos la vista atrás al Pilar 2011? Las pancartas... Lo que hubo detrás de ellas... Ya nos hemos entendido, ¿no?

Aunque no traguen a esta página, se aprovechan de ella. Sin los hierros de esta web en el cartel, se hubieran ahorrado este artículo (si no hubieran cogido los hierros, como Pamplona ya es indiferente, nada se hubiera escrito). Si lo desconocían, que se duda, su pecado capital es la pereza y no hacerlos ellos mismos. Y si lo sabían... Así que, para que a la próxima, no tengan que "coger prestados" los hierros, aquí los tienen. De nada.

   

PD: Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años y multa de 12 a 24 meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios. 

miércoles, 17 de junio de 2015

DOS CONCURSOS EN NUEVE HORAS, ALAGÓN (Y II)

Y lo que pasó por la tarde fue... Que se vivió un concurso con cosas interesantes. Tercero de la temporada, con lo revelador del dato. Muy buena entrada en la plaza de las anillas. Nivel de vacas aceptable y actuaciones sueltas ilusionantes como para seguir creyendo en las anillas.

Esta es la evolución de las últimas cinco temporadas del Memorial Mariano Ruiz Elipe. En 2011 - 31 anillas; en 2012 - 31 anillas; 2013 - 54 anillas; 2014 - 39 anillas; 2015 - 31 anillas. 

A Albert e Iván se les fue el bombón del concurso. La vieron tarde y les falló la mano. Eso es estar mal, así de simple. Pero es estar, cosa que no todos están. Y además de manera honrada, porque cuando Albert, con quince segundos por disputar, fue alcanzado, en lugar de pedir tiempo, volvió a la plaza y con la vaca descolocada ya no pudieron tirar más. Tomen nota otros de la honradez. Si una actuación así, merece descanso, los habrá que se tengan que ir al caribe el verano entero.

Cuairán y Mario se midieron a la vaca de la tarde. Brava y enrazada, aún con los vicios de la capea que le hicieron irse dos veces. Después de una actuación de tal nivel, cualquier otra pareja, sería sacada a hombros. Sin embargo, de ellos aún se espera más. Están mucho mejor que en el inicio del año pasado, en la arena y en mentalidad. En Alagón lo demostraron porque a esa vaca, pocos le hubieran dado guerra. Muy bien los tres. De lo mejor del concurso.

"Poca" y Jaume salieron como hay que salir. Vaca fácil, pero no menos que unas cuántas de las que salieron y no se aprovecharon. Jaume mordía con su expresión y metió anillas sensacionales. Pletórico el vallero, uno de los mejores del momento. Era vaca para alguna más, pero su actitud y lo que transmitieron al tendido, los hacen imprescindibles en los concursos. Tómese nota de una vez.

Adrián salió solo al concurso. No se puede participar sin tener pareja. Salir por salir, para no perder el puesto, no está bien. Convencer a alguien en el sorteo de que se ponga un pantalón blanco y la misma camiseta, no vale. La gente paga y hay compañeros que se quedan fuera. Y la vaca, sin ver, con que también perjudicado el ganadero.

Morella y Roberto estuvieron bien, pero lo que para muchas parejas valdría, para ellos se queda escaso. Tienen que ser una de las parejas punteras, por eso hay que pedirles más. Vaca con chispa a la que le plantaron cara. En terrenos de tablas todo. De esta actuación, para arriba tiene que ser la temporada.

Patxi y Cristian se estrellaron contra la peor vaca de la tarde. Petardo de la res y punto. Andarina, se quiso ir y además no embistió como debiera una vaca para las anillas. Una anilla y gracias. Poco más pudieron hacer.

"Copica" y Alberto, inéditos. Casi no recortaron. De tan lejos, las vacas no se arrancan y si no se entra en sus terrenos, es imposible meter anillas. Deben pararse a reflexionar. Si lo que pueden dar de sí es lo visto en Alagón, que se hagan a un lado. O más bien, los harán a un lado los organizadores, no contando con ellos. "Copica" puede dar más, porque ya lo ha dado en el pasado, así que eso es lo que tiene que intentar y sirva esto para animarlo. 

Imanol y Alain plantearon batalla a una vaca brava y repetidora, a la que no entendieron a la hora de llegar a la cara. Por ganas, nada que reprocharles. Ellos saben que fallaron y en qué lo hicieron, así que, aunque se deben preocupar y poner remedio en que no les vuelva a pasar, un drama no es.

Asier y "Kimera" dejan muestras del potencial que se supone que tienen, con cuenta gotas. Algún recorte suelto, algún momento de buena compenetración y dos anillas, que fueron islas en un mar de falta de decisión y de no creer en sus posibilidades. La de Cuartero cumplió.

Rubén y Chus fueron la pareja de la tarde. De salida Chus fue a por el concurso y fue con valor del de verdad. Cogió a la vaca como fuera y le pudo, se agarró al pitón y le metió anillas de levantar al público de los asientos. La vaca con él hasta las tablas. Cuando ya llevaba varias anillas el gallurano, empezó a recortar Rubén. Al primero que dio, anilla. Qué batalla con la vaca. Brava la de Saka, la que más, y ellos, también bravos. Qué gusto da ver una actuación así. La remataron con anillas de ambos al final. Chus colosal llamando a la puerta, si sigue así, de ser uno de los recortadores de la temporada. Rubén, con mano como siempre. Pueden hacer cosas grandes este año, por eso el utebero tiene que coger algo más de fuelle. Que analice, que probablemente en un 75% de las veces que pasa, mete anilla. Si pega diez recortes en vez de cinco... Alegría para las anillas en estos tres minutos.

Y otra alegría con Darío y "Hufra". El primero parece que es de los elegidos con un talento innato para recortar. Con clase y potencia ve vaca en todos los terrenos. Les tira y puede con ellas. Decidido porque va sobrado. "Hufra" al segundo fue siempre y quedándose en la cara aunque supusiera compromiso. Estuvieron mejor que unas cuántas parejas de las habituales. El de Ainzón debe mejorar en el cambio de ritmo para salir de la cara, porque una de verdad, no perdonará. Qué bien estuvieron y qué gusto da ver aire fresco en los concursos. La de Cuartero era igual de difícil que otras que se recortaron muy poco.

David y Javi le dieron a la más joven de Saka. La novilla entró con alegría a los recortes. Se barruntaron que de uno en uno podía rematar y no se lo dejaron hacer. Inteligente por su parte. Luego, no acertaron a meter anillas porque no era vaca de fácil embestida. Aún así estuvieron dignos, como la vaca. Javi es un recortador que tendría que ser habitual del circuito, tiene sitio.

Cerraron Héctor y Rodrigo que no estuvieron directamente. La más seria de Cuartero, tampoco se comía a nadie. Entre que no lo vieron y que para pescar premio hacían falta cinco, pues pasaron los tres minutos y nada se vió. Tendrán que procurar que no se repitan actuaciones así. Les queda crédito del año pasado, pero concursos así, restan bastante.

Y colorín colorado, el concurso se ha acabado.

José Luis Cuartero y Marqués de Saka echaron un concurso bastante parejo. Por fácil se fue la primera de Cuartero, por inapropiada, la berrenda de Saka. Cuartero llevó novillas cumplidoras mientras que Saka, con vacas de más edad, pudo llegar a cotas de mayor picante. De ambas ganaderías se quedaron vacas sin ver. Si no se meten con ellas, se queda la cosa en incógnita.
Cuartero tuvo en la Nº 114 "Rastrojera" y en la Nº 23 "Elegante" a la que más chispa tuvo. Aprobado el hierro de Pradilla sin recurrir a las de siempre.
Marqués de Saka tuvo una vaca que gustaría ver en plaza grande y que está, de momento, entre las destacadas del año, la Nº 73 "Gorri". Vaca de verdad para las anillas. La Nº 21 "Sorgina" también estuvo brava, aunque sin tanta verdad. Aún con los vicios acusados de la capea, también aprobado para Saka.

Como pasara en Tauste, Arruga y Tacheli, vía twitter retransmitieron en directo el concurso. Ya se dijo que le da categoría a las anillas. Se agradece también que ya denominen a las anillas como deben llamarse: CONCURSO DE RECORTADORES. Así sí. Y como quien escribe es insaciable, y siempre exige a quienes parece que pueden llevarlo a cabo, a ver si los trofeos ganan en... digamos belleza.


Y ahora, a esperar al próximo con Rubén y Chus como líderes de la Liga de las Anillas. A ver lo que sale por ahí, que la cosa está mal. Que se centren en recortar los recortadores, que en lo accesorio, lo mejor es que haya estabilidad y menos ganas de revolver. Que cada uno repase lo que hace en la arena y después se haga la siguiente pregunta, ¿qué puedo exigir yo? Y que la hagan pensando que, como de la Fragua salgan dos o tres parejas, ya no va a ser tan fácil estar en los concursos.

martes, 16 de junio de 2015

DOS CONCURSOS EN NUEVE HORAS, ALAGÓN (I)

A las doce de la mañana se disputó la Fragua de las Anillas. A las siete de la tarde, el XXVII Memorial Mariano Ruiz Elipe. Solo la plaza de Alagón puede hacerlo. La Fragua tenía que haberse disputado el Jueves, pero la lluvia lo hizo imposible. Comencemos por la Fragua.

Para empezar, poca gente, muy poca. No se puede sentenciar porque se hizo cuando no estaba previsto. Habrá que ver en otras plazas. Ya se dijo desde estas mismas líneas, que parecía una idea muy buena. En otros tiempos, sería innecesaria, en estos, parece que hace falta. Hay muy pocos concursos y hay muy pocos puestos como para ir metiendo a los nuevos. Si se foguean en la Fragua, pueden llegar más preparados.

Se modificó alguna norma para adaptarla a la competición. El tiempo empezó a contar más tarde de lo habitual. Se estaba más pendiente de los quites y caras habituales estaban fuera de los burladeros para apoyar. El cambio más significativo fue el de que las parejas contaban con un tiempo muerto, si lo deseaban, mediada la actuación. Y quienes los asesoraban, por megafonía les aconsejaban. Se trata de que aprendan. Buena idea, fuera de quien fuera.

Y lo que deparó la mañana es que Francisco Murillo Conde llevó un lote de doce del que no falló ni una. Y eso no es fácil. Acierto de pleno con el lote, llevó doce vacas ideales para el festejo que se trataba. Y con ellas, hubo más o menos lo esperado. Los que claramente se ve que van a valer, pocos. Los que con trabajo podrán llegar a valer, algunos. Los que ya les vino justo para la Fragua y por tanto no van a valer, mayoría. Pero esto es así. Lo que les debe quedar claro es que ni los que destacaron, son nada aún. Hay madera, pueden hacer algo grande en las anillas, pero ahora viene el aprender, progresar y mejorar. Sacrificio.

Con los que no van a valer, no procede la crítica, ya se dijo. Lo quieren intentar, lo intentaron y ya se ve lo que pueden hacer. Con eso no llega. Ni por ellos, por su seguridad, ni por el público, porque paga la entrada. Si el valor no llega para arrimarse a las reses que saltaron a la arena, ni en cites, ni en embroques, la cosa está crudamente clara. Que se ganen con ellos grandes aficionados y seguidores de las anillas.

En lo destacable, los que evidentemente, ahora, parece que valen, hay que mencionar a los cariñenenses Guillermo Begué y Óscar Muñoz, los más jóvenes y con un desparpajo y una decisión chocante. Le dieron el pecho a la vaca y tienen futuro. Ismael Román, que quiso. Darío Moral, que es el más puesto, tira donde sea, y va a ser muy pronto habitual del circuito. Javier Ezquerro, que si hay que ir, va. Y Alejandro Huerta "Hufra", con mucho corazón, dándolo todo para meter las anillas. En la recámara, otros tantos que podría ser que, mejorando, llegaran arriba, pero de momento, están por detrás. Todos están verdes, pero todos, tienen la posibilidad, de ser alguien en las anillas.

Finalmente, por la tarde en el XXVII Memorial Mariano Ruiz Elipe, participaron Darío Moral y Alejandro Huerta "Hufra", aunque solo el segundo había ganado por la mañana. Y lo que pasó por la tarde fue...

miércoles, 10 de junio de 2015

LA FRAGUA

Mañana en Alagón, si el tiempo lo permite, se va a celebrar la Fragua de las Anillas. Un concurso para gente nueva. Solo dos de los participantes han salido alguna vez en el circuito de verdad. Arruga y Tacheli quieren así, dar un impulso a las anillas. Por delante, buena idea. Necesitan las anillas un empujón. Ellos, como una de las mejores parejas de la historia, ahora como empresa, tienen el deber moral de volcarse con sus raíces.

Contará con un plantel de lujo para asesorar a las parejas. Más de 20 Campeonatos Nacionales aconsejarán a los chavales. Vacas apropiadas para el festejo que se trata, e intento de darle seriedad. Por delante, no parece que sea un "jóvenes promesas", con todo lo dañino que ha sido para el festejo popular esa nomenclatura. Al acabar, se podrá decir si ha sido otra cosa o no. Se espera que sí. De alabar también que la entrada no valga como si fuera un festejo de primera categoría. Otros han aprovechado para cobrar al mismo precio, algo con chavales nuevos, que algo con los recortadores buenos. Eso era trampa. Aquí no la hay, esto vale menos. Como un partido de categorías inferiores, no vale lo mismo que los de primera división. Y otro aspecto positivo, en la feria hay un concurso de verdad. Porque sería muy malo que una Fragua sustituyera en alguna feria al concurso de verdad. Eso ya ha pasado con exhibiciones y es engañar. Al público se le ofrecen anillas, pero lógicamente de una calidad sensiblemente inferior a un concurso de primer nivel.

La pareja ganadora tendrá el privilegio de disputar el Domingo uno de los concursos de mayor solera de la temporada, el XXVII Memorial Mariano Ruiz Elipe. Así pues, en la parte organizativa previa a la cita, la cosa es digna de alabar. La selección de actuantes no se discute, porque no se puede opinar sin ponerle cara a la mayoría de participantes.



Dos apellidos con historia en las anillas: Ezquerro y Moral. Hijos de recortadores de la década de los 80. El tiempo pasa y los hijos de aquellos recortadores, ya tienen edad para salir. Es una de las curiosidades de la cita. Además de ellos, hasta 24 chavales van a probar suerte. Por edad, los tiene que haber, a la fuerza, con experiencia delante de las vacas. Otros, alumnos de escuela, se ha de suponer que algo habrán aprendido. Veremos cada cuál lo que puede dar de sí.

Al ser un festejo de promoción, no procederá la crítica con ninguno. Pero ello no quita, para que deban saber la verdad. Por estadística, la mayoría no valdrán. Son así de duras las anillas. Valen muy pocos. Será malo bailarles el agua a los que demuestren claramente que no valen. Esto es así, si no se vale, se debe asumir. El valor ni se compra, ni se entrena. Se tiene o no se tiene. El valor aquí es no pensárselo para recortar y luego quedarse en la cara. Fallos de colocación o de mano serán lo más natural. Pero con el valor no se puede mentir ni progresar.

Durarán poco los que no tengan aspiraciones serias en las anillas. Los que solo salen por decir que van a salir en Alagón. Los que por ponerse un pantalón blanco se crean recortador. Los que lo hacen por subir las fotos a su Facebook o Tuenti. Esos tendrán corta carrera. Salir por salir, por pasar la tarde, por fardar, no interesa al mundillo de las anillas. 

Para empezar, tendrán que tomárselo como algo serio, pero ya no solo en lo que hagan ante la vaca, si no en cómo comportarse y estar en la plaza. Cómo salir a la presentación y la actitud en el callejón, son también parte de ser recortador. Después de ello, destacarán los que quieran ser alguien en las anillas, pero de verdad, no de boquilla, y además, sus cualidades, valor y capacidad de sacrificio, se lo permitan. Porque, como en toda actividad o disciplina, se puede llegar a la élite por dos caminos, el talento innato o el trabajo. Con la primera vía se llega rápido, con la segunda no tanto, requiere constancia. Si se hacen los dos caminos, se puede llegar a ser el mejor.

Firme defensa se ha hecho siempre de que el que vale, sale a las anillas, sin necesidad de promoción. Este festejo puede servir para enterrar de una vez por todas la teoría de que no se dan oportunidades y hay gente buena fuera de los concursos, que no salen porque no se les llama. Postura plañidera. Si después de que parece que este año va a haber oportunidades en forma de Fragua, no se sale en los concursos de verdad, ¿cuál será la excusa? Recurrir al tópico de mediocres de que existe una "mafia", será más ridículo aún si cabe.

Lo dicho antes, la aspiración tiene que ser la de estar en el circuito de verdad. Estar lo que dure la gasolina. Es muy digno estar arriba tres o cuatro años. Estar más, ya es para alabarlo. Y si son muchos años con éxito, se pasa a la historia de las anillas. Ojalá salgan unas cuántas parejas que vayan a tener hueco en el circuito en un futuro próximo. Y tiene que ser futuro próximo, porque lo que no vale es acomodarse en la Fragua. Ésta debe ser un trampolín, no un circuito de serie B. No puede ser una papelera de recogida de los que no les llega el nivel, ni nunca les llegará. 

Y ojalá salgan parejas válidas, porque hacen falta. Hacen falta en todos los estratos, de las punteras, de las de media tabla y de las de completar concursos. Será bueno que salgan porque ahora hay escasamente 14 parejas. Si se suman varias parejas más, habrá que luchar por estar en los concursos. Ahora se está porque no hay más. Sería bueno que alguna pareja viera las orejas al lobo. Habrá que recortar y meter anillas. Se acabarían los recortadores que nunca han hecho nada, pero han estado en el pasado o están ahora porque no tienen competencia.

Así pues, desde aquí, como siempre se ha hecho con los que quieren empezar en serio en las anillas, máximo apoyo. Pero diciéndoles la verdad siempre. Se les anima y se les ayudará en lo que se pueda. Que rompan estadísticas y sean una grata sorpresa. Que la Fragua funcione, será buena noticia para las anillas.

lunes, 25 de mayo de 2015

ROSCADEROS 5 - ANILLAS 2

Se va a llegar al mes de Junio con este marcador: Roscaderos 5 (Ejea, El Burgo, Tauste, Pina y Épila) - Anillas 2 (Tauste y El Burgo). Si esto no requiere reflexión desde el mundo de las anillas, pues no se sabe qué más hace falta. Pero no, los protagonistas están pendientes de todo lo accesorio, antes de preocuparse por las cosas que de verdad importan. Van a tener muy claro qué camisetas deben ponerse en cada concurso, pero se olvidan de que, como no espabilen, no van a tener concursos donde ponérselas.


El mundo del roscadero está en alza, el de las anillas, a la baja. Será difícil que a final de temporada el marcador sea parecido, pero es indicativo. Seguramente, nunca en la historia del festejo popular, se había llegado con este tanteo a Junio. De cestos, cada vez más concursos y más gente en el tendido. Las anillas, pesimista previsión hasta Agosto.

En las anillas, habría que hacer el matiz de que ha habido dos citas más, aunque no hayan llegado a ser concursos de nivel. Castellón fue un engendro raro, al anunciarse primero como exhibición y después convertirse sobre la marcha en concurso, negándose a salir algunas parejas que fueron llamadas. Era parte de un festejo mixto. Restó más que sumó. Y Villafranca fue concurso navarro. Solo se podía participar en él, con ADN de la comunidad foral. Empresarialmente, nada que criticar. Cada cuál programa lo que mejor crea. Ahora bien, ¿pidieron los propios navarros que salieron, la inclusión de compañeros de otras procedencias? Puede sentar mal precedente. Ojalá las anillas estuvieran tan boyantes como para hacer, al margen del primer circuito, citas regionales y algún tipo de campeonato así. Pero no parece que el momento esté para eso. Concurso perdido.


Con respecto al año pasado, que ya la cosa flojeó en el inicio, se han perdido las citas de Castellón y Pina de Ebro. Por cierto, cuando el año pasado en Pina de Ebro se reclamaba que hubiera 12 parejas en lugar de 10, se decía que todo tendría sentido, si el año que hicieran roscaderos, metieran exhibición de anillas. No la hubo, aunque exculpados quedan al coincidir con el concurso de El Burgo a la misma hora. Tomarían nota del gran descenso de público con respecto al año pasado, todo sea dicho. Y el problema ya no es que se hayan perdido esas, es que otras nuevas no han venido. Ni empresas, ni ayuntamientos, han apostado por las anillas.


Lo que ha pasado hasta ahora es que Tauste colgó el cartel de no hay billetes. Tiene mucho mérito, que se llenaran las anillas. Era buena fecha, pero aún así, otros años, en la misma plaza, no pasaba. En El Burgo también pasó algo curioso. Que hubiera unos 3/4 del aforo cubierto, o menos, con entrada gratuita. No llenar una plaza en la que no se paga entrada, tiene mérito, la verdad. El año pasado, en la misma fecha, y siendo grabado para emitirse en Aragón TV, la plaza se llenó. Cambio de ganadería, pero no de organización. Promoción, la misma, muy pobre, por cierto. Cosas que pasan.


De aquellos polvos, estos lodos. Si la temporada del año pasado a parte de, en líneas generales, ser mala, tuvo bochornos como el de Ricla, este año toca pagarlo. Quien siembra vientos... En la plaza no se está dando el callo, pero es que fuera de ella, se está metiendo mucho la pata. Y eso corre como la pólvora. La imagen del recortador no va a mejorar mientras haya actitudes egoístas y torpes. Hace falta cambiar de mentalidad dentro y fuera de la plaza.


No está para pedir, ni exigir nada, el colectivo. Además de que cuanto más se pida de ida, más será la exigencia de vuelta. Que empiecen por recortar, meter anillas y, sobre todo, antes de nada, que haya concursos para, después, en los pocos que haya, que lleven gente a la plaza. A partir de ahí, que todavía no se produce, podrán tener una postura ventajosa para pedir. Mientras tanto, antes de suicidarse haciendo caso a los que les gusta llevar la voz cantante, aún teniendo una reputada trayectoria en meter la pata, vale más que se paren a pensar lo que conviene al mundo de las anillas, no solo a su ombligo.

martes, 12 de mayo de 2015

TRES AÑOS DE FORMATO

El 12 de Mayo de 2012 nacía un nuevo formato de competición en las anillas. En la Plaza de Toros de Alfaro se hacía el experimento. Es el que se dio en llamar formato por eliminación. Idea de Manolo Pérez (el que se echa mucho de menos en la arena y aún más fuera de ella) y llevado a la práctica por Toropasión.

Desde entonces, cinco (más uno que no hay que tener en cuenta) en 2012, tres en 2013 y cinco en 2014. Ese formato cruel que venía a cargarse a muchas parejas, por falta de puestos, y que pide un esfuerzo imposible al recortador. Trece concursos han tenido este formato pues, de los 80 que ha habido en los últimos tres años. Es decir, solo un 16%. Lo que es también decir, que un 84% de los concursos celebrados, no han tenido este formato. Y aún es más decir que, durante los tres últimos años, han sido 7 los concursos realizados a dos vueltas, que no han generado polémica alguna. Un 8´75% de todos los celebrados en 2012, 2013 y 2014. Pero veamos. Si tomamos como medida los 12 puestos por festejo (que nunca las anillas habían sido a 10 parejas), los concursos a dos vueltas han quitado un total de 49 puestos en tres años. El formato por eliminación ha quitado un total de... Redoble de tambor... 38 puestos.


Finalistas de las trece citas:

2012
ALFARO:
Chipu-Foro (418-Arriazu), Manolo-Cuairán (636-Ozcoz), Mariano-Diago (154-Ozcoz), Patxi-Roberto (484-Arriazu).
TARAZONA: 
Héctor-Rodrigo (472-Ozcoz), Manolo-Mario (636-Ozcoz), Mariano-Diago (461-Ozcoz). 
CARIÑENA: 
Mariano-Diago (13-Marcén), Héctor-Rodrigo (31-Marcén), Manolo-Mario (77-Marcén).
ÁGREDA: 
Patxi-Roberto (468-Ozcoz), Asier-Morella (511-Ozcoz), Mariano-Diago (404-Ozcoz).
ZARAGOZA: 
Asier-Morella (154-Ozcoz), Manolo-Mario (233-Eulogio), Mariano-Diago (472-Ozcoz).

2013
CASTELLÓN: 
"Emiliano"-Pedro (233-Eulogio)Patxi-Roberto (636-Ozcoz), Asier-Morella (718-Ozcoz).
ALFARO: 
Manolo-Rodrigo (09-Domínguez), Héctor-Mario (017-Domínguez), "Poca"-Jaume (015-Domínguez).
ZARAGOZA: 
Manolo-Cuairán (233-Eulogio), Héctor-Mario (89-Ozcoz), "Pimpín"-Igea (472-Ozcoz).

2014
CASTELLÓN: 
Albert-Iván (89-Ozcoz), "Chusky"-Sedeño (813-Ozcoz), "Poca"-Jaume (636-Ozcoz).
FUNES: 
Héctor-Cristian (27-Domínguez), Cuairán-Mario (09-Domínguez), Imanol-Alain (015-Domínguez).
ANDOSILLA: 
Imanol-Alain (636-Ozcoz), Albert-Iván (628-Ozcoz), "Pimpín"-Igea (511-Ozcoz).
ÁGREDA: 
"Pimpín"-Igea, Jaso-Javi, Imanol-Alain (Toros).
ZARAGOZA: 
Héctor-Cristian (461-Ozcoz), Cuairán-Mario (628-Ozcoz), "Poca"-Jaume (511-Ozcoz).

16 recortadores diferentes han ganado con este formato. Y 28 han sido los que han accedido a la final.

Manolo = 5 victorias / 6 finales
Cuairán = 4 victorias / 4 finales
Mario = 4 victorias / 7 finales
Mariano - Diago = 1 victoria / 5 finales

En tres años ha sido uno de los temas más calientes de las anillas. Negativa de algunos a salir y críticas, de no muchos, pero sí ruidosas. Casi siempre el tiempo tiene respuesta a todo. ¿Y qué ha dicho el tiempo? Veamos.

El formato quita puestos
Comenzó con 8 (solo en una cita), luego fueron 9 y ahora ya son 10. 
Es un esfuerzo excesivo
Se han recortado exactamente igual las vacas de las finales. De hecho, en finales, se les han metido a algunas vacas un número de anillas, que no se les han metido con el formato tradicional.
En Zaragoza no se puede salir a dos vacas de ese nivel
En las tres ediciones, ninguno de los finalistas se ha quedado sin salir, aún siendo cogidos algunos de ellos. 

Se ha hecho la guerra contra este formato. Se ha intentado hacerlo desaparecer. Pero lo cierto es que aún no ha habido un solo argumento coherente en su contra. El pulso, de momento, lo gana el formato. Casi todas los intentos de cargárselo han tenido su historia detrás. Casi siempre ha habido un interés oculto, fundamentalmente contra Toropasión a nivel empresarial. También fijaciones personales, o directamente inutilidad manifiesta haciendo causa común dentro de algún bando.

Hace mejores las anillas, sí o sí. Hace que haya mayor competitividad en los concursos. Beneficia a los que tienen ganas de ganar. Mantiene la emoción del concurso hasta el final. Hace más justa la competición. Da un mejor espectáculo al espectador, que es el que paga. Permite ver a las mejores parejas del festejo una segunda vez. Mirando por el bien de las anillas, es muy bueno. Lo visto en estos tres años lo ha hecho consolidarse. Porque, aunque al principio se pensó que era un formato para realizarlo con una primera ronda fácil y una final fuerte, lo cierto es que el empeño de Toropasión en llevarlo al Campeonato Nacional, ha sido un grandísimo acierto. Apuesta fuerte que les ha costado enfrentamiento con algunas parejas. Pero si uno cree en lo que hace, debe mantenerlo.

Lo que ha pasado en las tres ediciones de Zaragoza con este formato, da la razón al mismo. Ya no influye tanto la suerte, que es como tiene que ser. Si una vaca era más fácil que las demás, antes daba el título, ahora ya no. Ahora la proclamación de los Campeones Nacionales, tiene más verdad. Quienes tienen orgullo y ganas de demostrar que son los mejores, lógicamente están a favor del formato.

Las polémicas de algunos protagonistas con este formato han hecho daño a las anillas. Lo absurdo de algunas posturas, ha sido una mala imagen de la figura del recortador. Y sobre todo la falta de coherencia. Acusar al formato de algo que, cuando se tiene opción de ser juez y parte, se hace igual o peor, pues hace que el que sea inteligente, haga un retrato claro a la manera de actuar de cada cuál. Para bien o para mal, todo lo que se hace, tiene consecuencias. Sobre todas las decisiones que se toman, hay que asumir lo que acarrean.

Genialidades merecedoras de salida a hombros, han sido las críticas que acusaban al formato de cosas que pasan de igual manera, o hasta más acusada, en el formato tradicional. De ovación cerrada la brillante idea, que duró solo un concurso, de que contaran las anillas de la primera ronda. Si un ganadero echa una vaca que humilla, culpa del formato. Si un lote no está igualado, culpa del formato. Si no me dan una anilla puntera, culpa del formato. Si llueve, culpa del formato. La muerte de Manolete seguramente fue en la final del formato...

La realidad es que Don Imprescindible ya murió, con lo que, aunque hubiera sido mejor que nadie dejara de salir, el formato ha salido adelante y triunfado. Aún con las ausencias, las anillas han ganado en categoría. Tampoco ha dejado de ir gente a las plazas porque algunos no salgan. 

Al final, tres años después y tras reuniones (en las que a la cara se decía sí y al rato, no), mensajes de facebook (sin argumentos), un comunicado (de risa todo lo que lo rodeó, siendo simples marionetas) y muchos ríos de tinta y saliva gastada, prácticamente todos han reculado. Y es que el tiempo... Ay, el tiempo... Pues eso, que ha dado razón a unos y dejado en evidencia a otros.

lunes, 4 de mayo de 2015

PALMEROS

Lacra de los Concursos de Recortadores, el palmero. Es ese personaje que felicita cuando es inmerecido. Lo puede hacer a conciencia o porque no sabe. En cualquiera de los dos casos, es dañino. Y en ambos podría ser corregible, aunque parece una utopía. Este mundillo de las anillas parece complicado de reconducir a algo serio sin personajes dañinos.

Si uno le baila el agua a alguien, aún a sabiendas de que miente, pues es eso, un mentiroso, y hasta puede que lo sea mal intencionado. Alabar a alguien cuando ha estado mal, ¿cree que es positivo? Es todo lo contrario. Le hará creer lo que no es. A quien se aprecia, siempre hay que decirle la verdad. Porque eso le hará mejorar. Decirle lo que no es, lo engañará.

Si no se sabe, la cosa cambia. Se alaba porque como no se entiende, la alabanza tiene base de creencia. Se dice lo que se cree, aunque la creencia sea equivocada. Aparece el peligro de hacer dogma de fe, pensamientos que buscan manipular o teorías de quien no entiende. Para esto, antes de dar una opinión, primero debería pararse uno mismo a pensar si sabe de lo que está hablando, o si, a quien se toma como modelo, sabe algo.

Nivel superior alcanza el que no sabe nada y cree saberlo todo, asumiendo las labores de asesoriamiento. Hacerle caso a personajes así es firmar la sentencia. Se convierten en agujero negro y todo el que se arrima, entra en barrena. Los hechos, así lo demuestran.

El palmero actual, no se conforma con decírselo al implicado de viva voz. Ya no solo vale la palmada en la espalda. Lo publica en redes sociales. Y ahí es cuando llega el contagio. Aparecen más palmeros que no tienen reparo en decir: "tú sí que vales", "eres muy bueno" o "qué grande eres". Se buscan excusas y culpables externos. Suele pagarlo la vaca. Y esto, después de actuaciones discretas (lo que diplomáticamente es haber estado mal), es de chiste con poca gracia. Animar, sí. Decir lo que no es, hace daño. Lo hace al implicado y lo hace al mundillo. Aplaudir lo que no tiene mérito, malo también (léase lo que se hace en las calles). Porque con protagonistas subidos a una nube ficticia, aparecen las realidades paralelas.

Provoca esbozar la sonrisa cuando se producen opiniones así sobre una mala actuación. Pero la cosa se torna en carcajada cuando se loan las trayectorias que son, cuando menos, flojas (lo que se conoce como dar más pena que otra cosa). Se consideran injusticias que no se cuente con ellos y se recurre a los tópicos para encontrar excusa que justifique de manera dulce la cruda realidad. Los hay que no valen y piensan que su puesto está ganado. Los datos objetivos dicen que nunca han hecho nada en los concursos, ni aportado nada al mundillo. Solo han tenido un hueco en la historia de las anillas, porque han tenido la suerte de vivir una época en la que no hay más parejas para elegir. Es triste vivir engañado.

No les vale con eso a los palmeros. Ponen en el disparadero a los que dicen la verdad. Que cada vez son menos por dos razones. No se sabe, ni, si se sabe, hay valor para decirlo. Capítulo a parte merecen los hipócritas que critican al que critica, si no coincide con su visión de esto, que normalmente no tiene base de conocimiento alguno. Eso sí, ellos pueden criticar lo que les parezca, haciendo el ridículo por regla general.

Esto último puede llevar también a la mutación en hooligan. Pasará a ser colosal todo lo que haga su idolatrado. Por contra, los que no sean de su bando, pasarán a ser lo peor. Empiezan a verse cientos de pajas en ojo ajeno. Se pierde por completo la coherencia y el palmero llega a empalagoso para lo suyo y agrio para lo que no es de su cuerda.

A los Concursos de Recortadores les hacen daño porque, aunque en otras disciplinas como el recorte libre los hay en mayor medida y aún más aduladores y censuradores del que critica, llegando incluso a acusar al público de falta de respeto si protesta algo, las anillas no gozan de la salud de lo otro. Con lo que necesita de una mayor verdad.

La cosa ya coge tintes surrealistas cuando el palmero lo es de algún propietario de reses. Esos almorzadores profesionales no dudan en mentir sin pudor. Se crea un círculo de pensamiento único, en el que solo se acepta el peloteo más nauseabundo. Problema tendrá el que no sepa ver la realidad y se crea lo que le dicen los peloteros de al lado. Cierto es que, normalmente, esos peloteros, no hacen si no repetir lo que oyen, por lo que es la pescadilla que se muerde la cola. Los hierros se rodean de quien quieren rodearse, por eso los entornos suelen ser reveladores.

En estos círculos, suele aparecer el teorema de los cuatro tontos. Este consiste en que el tonto uno dice algo que es mentira o no tiene sentido al tonto dos, el tonto dos lo aumenta al tonto tres, el tonto tres llega a contárselo al tonto cuatro como la verdad absoluta y cuando el tonto cuatro coincide con el tonto uno, el tonto uno da por confirmada la mentira o idiotez. 

Por el medio también está la nueva figura del palmero de un organizador u empresa. Que podrá preparar las mayores castañas del mundo, que lo defenderá a capa y espada. Los argumentos para defender lo indefendible, suelen ser de los de recopilar para un libro de la poca vergüenza.

Y para terminar, no debe quedar sin aparecer el palmero veleta. Es aquel que un día alaba algo, pero al día siguiente, si el sol ha cambiado, y ya no está cara a él, puede pasar a atacar sin rubor lo alabado antes. Armario amplio para cambiar de chaqueta según venga en gana. Son caricaturas.

Tristemente, el palmero en las anillas, hace lo que hace por reforzar su poca personalidad y así caer simpático, a base de adular, quedar bien con todo el mundo o para conseguir un almuerzo o alguna invitación. 

En los Simpson, Smithers es el palmero del Señor Burns. Pero este personaje, a diferencia de los antes tratados, por lo menos, además de parecer inteligente, lo hace a cambio de un sueldo.

Excusatio non petita, accusatio manifesta.