lunes, 23 de junio de 2014

LO QUE VIENE Y LO QUE NO

Lo que viene en las anillas es menos que lo que no va a venir. Se caen con respecto al año pasado Pamplona y Teruel. Casos muy diferentes.



El de Pamplona es la crónica de una muerte anunciada. Había ganas de quitarlo, ya otros años estuvo en el alambre. Cuando entraron los actuales organizadores las anillas congregaban a unas 5.000 personas que pagaban 15 euros. En cuatro años, seguramente pasó a ser deficitario. Ni un concurso bueno desde entonces. Claro, así, sentencia de muerte. 2010, 2011, 2012 y 2013, en picado. ¿La Casta Navarra ha matado las anillas en Navarra? Ayudar, desde luego que ha ayudado. Por cierto, Eulogio Mateo sin pisar la arena pamplonica. No quieren ganar dinero organizando, ¿o qué?

El único concurso bueno de San Fermín que se recuerda es el de 2009 en el que asesoró y coordinó Antonio Gállego. Ni antes, ni después ha sabido nadie darle categoría, ni hacer un concurso bueno. Seguramente le dolerá más a quien escribe que se dejen de hacer anillas en Pamplona que a los que las han quitado. Alguien será culpable, digo yo...

No saber llevar a gente a la plaza en unas fiestas mundialmente conocidas con cerca de un millón de clientes potenciales en la ciudad... Es para hacérselo mirar. ¿Los extranjeros saben que se hacen dos concursos de suertes taurinas incruentas? ¿No les gustaría ver "bull-dancers"? ¿Y los aficionados al festejo popular de todo el territorio nacional que ahí se congregan? ¿Y los aficionados a las vacas navarros? Un aplauso, han puesto a todos de acuerdo. De acuerdo para no ir.

Tristemente, para lo que ahí se veía y cómo se organizaba, pues igual es hasta bueno que se deje de hacer un concurso que nada aportaba al mundillo de las anillas.

El caso de Teruel es diferente. A éste, desde fuera, no se le encuentra sentido. Desde dentro, pues no se puede saber. Y como siempre, el empresario se juega sus dineros y él sabrá cómo ganar. Nada que criticar al respecto. Lo que duele es que el año pasado fuera el mejor concurso de la temporada, hubiera mucha gente en el tendido (aunque se regalaran entradas, que sí, que ya lo se), resultara encantado el público y este año no haya sitio para repetir. Duele porque, para un concurso que dio una alegría en tiempos en los que las anillas van de disgusto en disgusto, se rompen los esquemas de qué tienen que hacer las anillas para recuperarse. 

Solo un concurso este año en la capital turolense y se opta por lo híbrido. Hay que ser realistas y si en Teruel este año no va a haber mas que un concurso, es normal que no sea de anillas. 

Como Nino Bravo, las anillas tienen que decir en Teruel: me voy, pero te juro que mañana volveré. 

Para lo que viene hay que seguir en la provincia más al sur de Aragón. Y es que concurso no hay, pero hay algo muy atractivo. Un desafío de anillas. Es una gran idea. Desafiar, luchar, retar, medirse, batirse en duelo. Qué bien suena todo. 

Los turolenses Gabi González y Alejandro Conejos se van a medir a la Nº 89 "Rompecoches" de Hermanos Ozcoz. 500 euros se les pagará por anilla metida. Como a quien escribe rara vez le gusta hablar del vil metal, centrémonos en el hecho. El desafío. Una de las vacas más fuertes y seguramente la que más nombre tiene todavía, frente a la pareja local.



"Rompecoches", entre las 12 mejores vacas los últimos 8 años y Mejor Vaca en 2010 

Asumen el compromiso y van para delante. Les honra y, tras la gran actuación del año pasado, se merecen que les vaya bien. No sería nada malo que se hicieran más veces cosas similares. Hasta apuestas entre recortadores y ganaderos. Si le metes tantas, pierde el ganadero, si no, gana él. Muchas ideas. Esto, en muchas otras disciplinas taurinas del mundo, pasa. 

Para todo esto hace falta orgullo y ganas de afrontar retos. Hace falta compromiso y jugársela para intentar plantear batallas que sean recordadas en el tiempo. En definitiva, querer demostrar quién se es. Lo que tiene que ser la máxima de cualquier disciplina, aspirar a ser el mejor.

Para los turolenses, el mejor de los deseos y una pequeña orientación. La actuación de Héctor Colás y Mario González en el pasado Pilar. Seguramente es la vez que mejor se ha lidiado a esta res en los últimos tiempos.


Más de un mes sin un concurso, eso viene. Después, por lo visto, vendrá un fin de semana con tres concursos. Las anillas están salvadas.

martes, 17 de junio de 2014

EL DÍA DE LA MARMOTA

Bill Murray, en la película "Atrapado en el tiempo", vivía una y otra vez el día de la marmota. Se despertaba y volvía a empezar el mismo día. Desgraciadamente parece que las anillas están en esa película. Prácticamente lo mismo en todos los concursos. 

Parecen derrotados moralmente, como incapaces de dar más de lo que se ve. Vamos a darles mimicos venga, a ver si los motivamos.

Alagón contó con 14 parejas. Por delante, se aplaude la decisión de la empresa Arruga y Tacheli S.L. de meter tantas parejas. Las anillas se salvan sin afán de protagonismo y haciendo las cosas bien. 

La mejor entrada de la feria tuvieron las anillas. Sí, sí, más que recorte libre y roscaderos. Es la plaza de las anillas, está claro. Aunque cierto es que ha habido que levantarla. Hace pocos años iba la mitad de gente. 

La ganadería elegida para la cita fue la de Pedro Domínguez. Uno de los doce hierros que ha llegado a meter alguna res ente las doce mejores de la temporada desde 2006. Concurso bastante igualado el que echó, lo que es de alabar. Además la igualdad vino en torno al aprobado. Apetecería ver a las vacas con más bagaje en la temporada. Dio la impresión de que no sacaron todo lo que llevan dentro por haber salido poco o nada este año. Cumplió, echó un lote bravo, que sin comerse a nadie, hizo un concurso digno. Si es que no se pide tanto, vacas bravas.


Vayamos con las parejas y hablemos solo algo bueno de cada una de ellas, que así se sentirán más queridos.

"Copica" y Rodrigo llevaron unas camisetas muy chulas de Exclusivas Pelayo, gran patrocinador. "Pericolo" hizo debutar a Dani, un nuevo recortador proveniente de la Comunidad Valenciana. Cuairán y Mario metieron tres anillas. Imanol y Alain fueron de los destacados de la tarde metiendo anillas al final con muy buena mano del pequeño. Mariano y Diago dieron una rueda de salida sensacional con una potencia y una compenetración magníficas en los medios. Héctor y Cristian hicieron su primer concurso juntos. Adrián y Carlos están a punto de llegar a los 50 concursos. Javier acompañado de Diego parece que se puede convertir en un recortador habitual de los concursos. "Pimpín" e Igea trasladaron la lidia camarguesa a las anillas. Patxi y Roberto casi aprovecharon para ganar una de las que permitía ganar, como varias en la tarde. Casi, es bueno. Gabi y Alejandro estuvieron mucho mejor de lo que tendría que estar una pareja a la que no han llamado en un año para hacer un concurso, cuatro o cinco parejas estuvieron por debajo de ellos. Jaume y "Poca" en su concurso más flojo estuvieron bien. Albert e Iván ganaron su primer concurso, se colocan líderes de la clasificación y demuestran que están para hacer todos los concursos. Le metieron 12 a una que el año pasado Manolo y Rodrigo le metieron 13 y Mariano y Diago 14. A esos magníficos niveles se movieron. Asier y "Kimera" dejaron claro que la última de la tarde era la vaca más brava del lote de Funes.

Un concurso que fue el mejor de la feria. Porque el momento actual de las anillas está siendo criticado, pero es que el recorte libre, visto lo de Alagón, mejor no está. Solo que en el recorte libre, no hay nadie crítico que siga el circuito y diga las cosas como son. Es todo bonito y con olor a flores, cobrando tres veces la subvención de uno que sale a las anillas. La realidad es que de nivel y de compromiso, pues igual están por el estilo ambas disciplinas. 

Lo que viene próximamente será tema a tratar más adelante. El siguiente tiene que ser a la fuerza Pamplona. No puede ser que 30 años de historia se vayan a limbo. Una organización que entró recogiendo un concurso en 2010 al que iban unas 5.000 personas a 15 euros no puede ser que lo vaya a dejar perder... ¿O si?

PD: Los ganaderos que participen en las anillas vayan acoplándole a sus vacas retrovisores. Si no, será imposible que vean cuándo se les entra a recortar. Luego se dirá que la vaca no se deja colocar...

miércoles, 14 de mayo de 2014

TAUSTE, EL BURGO Y PINA

Iba a haber cuatro concursos en dos semanas, por eso se esperaba a escribir de ellos a que pasara Alfaro. Pero como se debe jugar a la misma hora un partido importante de no se qué deporte de no se qué liga, pues el concurso de la localidad riojana, se suspende. Sociedad subyugada a acatar sin cuestionar que le dicten sus gustos. Es lo que hay. 


De Tauste, sin estar, se podrá hablar del resultado. Podía resultar interesante volver a ver a Laparte en un concurso. Después de pasado el festejo, los que lo vieran sabrán si fue bueno o malo.

Ganaron Imanol Henares y su hermano Alain. Pareja nueva, que va y pescan a las primeras de cambio. El dato objetivo es que ganaron, por lo que debe servirles para que tengan sitio en las siguientes citas.


En El Burgo de Ebro, 11 parejas, igual que en Tauste. ¿No eran a 12 los concursos antes? Si criticamos quitar puestos, prediquemos con el ejemplo...

Concurso de Ozcoz, volviendo a alguno de los malos vicios. Voy con todo salvo dos. A los que les toquen esas "fáciles", que ganen, los demás que se fastidien. Si a ellos les hicieran competir en inferioridad con otros ganaderos, seguramente, y con razón, se negarían. Pero los recortadores, que traguen. Pues nada.

Cuairán y Mario defraudaron, fundamentalmente en sus declaraciones al acabar. No pudieron con la vaca y no pareció importarles mucho. Como por detrás había vacas fáciles, no creían poder ganar. Les tocará espabilar en la plaza y en mentalidad.

Jaume y "Poca", con el resultado conseguido, seguirán líderes de la clasificación, por lo menos hasta Alagón. Se fueron enfadados al acabar. De los pocos o los únicos. Esa es la actitud, enfadarse al acabar si se piensa que se podía haber hecho más. Sorprende ver sonrisas en algunos al acabar actuaciones discretas o directamente malas. ¿Orgullo? Qué poco queda...

Mariano y Diago ganaron con lo justo. Cinco anillas a la que les ha tocado mil veces, victoria fácil y a otra cosa. Con los binomios vaca-pareja que quedaban por salir, lo debieron ver claro para no apretar más.

Poco más en el concurso. Solo la pedazo de anilla de Roberto en el único recorte de la actuación. Las dos tontas (uy perdón, las dos que dieron mayores posibilidades) se desaprovecharon. Eso encima... 

En lo que sí que hay que incidir es que hubo ausencia de parejas importantes porque no se contó con ellos. Los méritos de otros para ocupar un lugar, se hace complicado averiguarlos. Aunque si el criterio de selección es descartar a los que no se tiene relación con ellos, pues venga, así salvaremos a las anillas.


Al Domingo siguiente a Pina de Ebro. Este a diez parejas, mira qué bien. Si perdemos dos puestos de parejas, no pasa nada. Si perdemos tres, montamos en cólera y nos indignamos. Alguien pidió que fueran 12, pero había exhibición de roscaderos. Se supone que no cabía. No se recuerda que el año pasado en el Concurso de Roscaderos hubiera exhibición de dos parejas de anillas. De todas maneras, gracias al Ayuntamiento de Pina de Ebro por dar cancha a las anillas.

Cuando se supo el cartel, no hacía falta ser muy avispado (cuánto te vamos y te van a echar de menos "Avispada"), para saber lo que iba a pasar. La desigualdad iba a ser abismal. El ganado de Maylín es como es y el de Ozcoz es como es. Juntarlos no parecía lógico. Tirando de diplomacia no se va a decir que sea nada mejor o peor. Pero lo que sí está claro es que es muy diferente. En un multicine, en una sala ponen una romántica y en otra una bélica. Cada cuál entrará a la sala que más le guste. Si mezclamos escenas, se hace imposible de entender ni una cosa ni la otra. 

Así pues, todas las parejas deseando sacar impar en la ruleta que fue el sorteo. Aunque luego nos toca el premio gordo y metemos las ganancias a un bolsillo roto. Salen dos para perder la cuenta metiéndoles anillas, y se van con una cada una y gracias. Los veteranos se darían con un canto en los dientes recortando eso, porque le sabrían dar de cara. Es posible que cincuentones hubieran ganado el concurso con la tercera de la tarde. Pequeña reflexión, a lo mejor hay que hacer todos los concursos con vacas fuertes, para por lo menos poder ver vacas. Porque si se sacan vacas de meterles muchas y se van de vacío, no tenemos ni vaca ni anillas. Es decir, nada de nada.

"Pericolo" y Quique cumplieron. El primero tiene detrás un palmarés que, cuando esté mal, servirá para tapar lo que a otros no se puede tapar. "Pericolo" ya lo ha demostrado. El que quiera esa indulgencia, que tenga el palmarés del navarro. 

Asier y "Kimera" son de las pocas parejas que está apeteciendo ver en este arranque. Incumplen el reglamento de salida y se lo consienten (aunque luego no usen el primer minuto), pero no quita para que luego le estén echando ganas y se vea al portento que es Asier con mucha más decisión que el año pasado. Anillas sensacionales en Pina. "Kimera" también tiene buena pinta.

Mariano y Diago se fueron sin recortar, lo que es llamativo, pero puede pasar. Lo que pasa es que dio la sensación (no es una afirmación) de que no quisieron. Y eso es bastante grave. 

Cristian y Chus, bien, progresando. Rubén y Héctor muy bien, de lo mejor de la tarde. Héctor transformado este año y Rubén con un acierto tremendo. Enrazados ambos y dándole bien a la vaca. Los aplausos más sinceros de la tarde se llevaron. ¿Por qué meter a estos cuatro recortadores en el mismo párrafo? Porque salieron seguidos en el concurso, ¿por qué si no?

Cuairán y Mario ganaron, pero ni convencieron, ni pusieron a pensar a sus rivales. Cuairán supo cómo poner la mano para meter anillas ante esa embestida. Cuatro a una vaca que tenía muchas más. Ganaron, nada más. El señor Pérez Jiménez ya no está. ¿Quién piensa ahora? ¿Quién sabe de vacas? ¿Pero en esta pareja? No, no, en todo el circuito de las anillas.

"Copica" y Rodrigo fueron los otros que sacaron buena nota en el concurso. Al primer viaje a Rodrigo le pegó un remate detrás que le hubiera quitado las ganas a muchos. Pero no. Batallaron durante tres minutos con ella. Sin opción a premio y viendo lo fácil que lo habían tenido otros compañeros. Se agradece el compromiso.

Y estos han sido los tres primeros concursos por Aragón. Concursos de cachirulo. Regionalistas adoptando a los navarros. Pero de la Comunidad Valenciana... Tres puestos (porque el cuarto fue de rebote) para recortadores levantinos. Simple y llanamente alucinante.


El siguiente es Alagón. A 12 se supone, pero otros años ha llegado a ser a 14. Pues igual toca hacerlo a 14... ¿Usamos la clasificación como baremo? Pues fuera de las 12 primeras están, "Pericolo"-Quique, "Copica"-Rodrigo y "Pimpín"-Igea. O empezamos a castigar las malas actuaciones con descansos, o no habrá coherencia. Y lo que se va a conseguir es quitarles las ganas a las parejas de fuera, porque ni consiguiendo buenos resultados, se les hace sitio. No olvidarse, que esas parejas que se están quedando fuera, primero están empezando y debieran tener oportunidades y segundo, aún empezando hacen, por regla general, más que algunos que llevan bastantes años ya. La memoria no puede ser tan selectiva. No olvidarse del segundo puesto de Albert e Iván en Castellón. No olvidarse de la buena temporada el año pasado de Héctor y Jesús. No olvidarse de "Chusky" y Sedeño, terceros en Castellón, y veteranos con amplio palmarés. Es genial que Jaume y "Poca", líderes de la clasificación, no tengan puesto fijo. Y memoria en un caso sangrante, el de los turolenses Gabi y Alejandro, que tras una actuación magnífica, ya no han sido llamados para ningún otro concurso. De los levantinos podemos ver el número de anillas que metieron en Castellón y comparar con las que se les están metiendo a las mismas reses, por gente que tiene el puesto intocable. 

Demasiado se oye entre voces acreditadísimas que a esto de las anillas le queda poco y se lo van a cargar. Dos telediarios es la medida coloquial. Desde estas líneas se discrepa. Es posible que no se llegue a la sección meteorológica del primer informativo. 

lunes, 31 de marzo de 2014

CASTELLÓN, BOFETADA Y ALEGRÍA

Sin haber estado, de lo que se puede hablar del Concurso de Recortadores de Castellón es del resultado que deparó y de cómo puede influir o marcar las primeras tendencias en la temporada 2014. 

La primera cita del curso contó con una respuesta de público muy mala. Duele y mucho, pero mentir nunca, manipular tampoco. No fue gente. Esa es una gran bofetada, porque parece que puede ser la sentencia de las anillas, para que no haya un tercer año tras su recuperación.

Aquí, solo vale la pena hablar de los motivos particulares. Los generales de las anillas, merecen un capítulo a parte detallado. Se ve que hizo mala mañana, que valdría como argumento, si no fuera porque a la mañana siguiente hacía peor tiempo y otra modalidad tuvo una respuesta de público infinitamente superior, aunque de manera clara menor que la de 2013, también hay que decirlo. No parece que el porcentaje de descenso sea similar. El año pasado las anillas fueron al primero Domingo de las fiestas en Castellón, en 2014 fueron desplazadas al Sábado del segundo fin de semana, por un nuevo concurso de quiebros, que resulta que tuvo muy buena entrada. En 2013 en el primer Domingo funcionaron. Añadamos pues una coletilla a una máxima empresarial. "Si algo funciona, no lo toques (salvo que sean anillas)".

También se tocó el precio, hay que recordar que de 9 euros que costó el año pasado, pasó a 12. Una subida de un 33%, pequeña no es. Paliando esta subida estaba un atractivo abono. 30 euros por cuatro festejos, lo que hacía que quedara a 7´5 cada cita. Está claro, que el que quiso y pudo ir, fue.

En cuanto a lo programado, poco que objetar. Un plantel de parejas bueno, y difícilmente mejorable porque ya se sabe quiénes no quieren salir con formato de eliminación. En vacas, el hierro número uno para las anillas, aunque faltaron unas cuántas de las anunciadas. Es jugar con fuego anunciar las vacas de un concurso en estas fechas, era de esperar que hubiera bajas, que se debieran haber avisado, por cierto. Y promoción y publicidad vía internet con el sello de Toropasión, que está a años luz del resto de la competencia. Por las ausencias de recortadores, y menos en una tierra que no es la suya, el público no deja de ir a la plaza. 

Así pues, toca agachar las orejas y asumir una derrota más. Y van... Si esto, en general, tiene arreglo o no, no es tema a tratar aquí. Lo dicho antes, requiere un análisis en global del mundillo de las anillas y su cada vez más despegada relación con el público en masa.

En el resultado del concurso fue cuando vino la alegría. Tres parejas de la Comunidad Valenciana se metieron en la final. ¿Por qué es bueno esto? Pues porque si en los concursos solo vemos a aragoneses y navarros, el panorama cada vez se cerrará más. Cuantas más procedencias haya luchando por las victorias, mejor.

Esto se decía de ellos el año pasado: "Y la sorpresa agradable fueron las dos parejas novatas castellonenses. Les tocó abrir plaza y metieron a la gente en el concurso. Albert e Iván atropellaron la razón, pero pusieron todo y más. Las cogidas no les impidieron volver a la plaza. La que tuvieron en frente fue de las más exigentes. Jaume y José Manuel, ante una facilona, estuvieron sin parar de recortar durante los tres minutos. Físicamente estuvieron como hay que estar, es decir, preparados. Ambas parejas lidiaron a sus vacas con ortodoxia y queriendo hacer las cosas bien. La anilla que se llevó cada pareja hizo justicia. Estas dos parejas demostraron, que si ellos quieren, se les debe dar alguna oportunidad en concursos de esta tierra. Estos sí que son nuevos como para darles oportunidades."
Y este año han conseguido copar los dos primeros puestos del concurso. ¿Qué significa? Pues que están preparados para ser dos parejas de las primeras en las listas para confeccionar concursos. No deben ser de las de rellenar, han dado un paso adelante. Hay que recordar que han ganado un concurso de Ozcoz. En su tierra sí, pero de Ozcoz. Tomen nota empresas y organizadores de concursos, para cumplir con algo sagrado en el mundo taurino. Ser justo con quien se lo gana en la arena. Estas dos parejas se lo han ganado. A enmendar el que el año pasado no se les dieron las oportunidades que merecían.

Las anillas están mal en cuanto a conflictos internos, así como a tirón en la taquilla, pero sin embargo, podemos atisbar un principio de temporada ilusionante. Y además puede ser competido. Enumeremos...

Jaume-"Poca", Albert-Iván, "Chusky"-Sedeño, Héctor-Rubén, "Pericolo"-Quique, Cuairán-Mario, "Pimpín"-Igea, "Copica"-Rodrigo, Héctor-Jesús, fueron las nueve parejas de Castellón. Sumándoles a Adrián-Carlos, Cristian-Chus e Imanol-Alain, ya tenemos doce. Más la pareja turolense de Gabi-Alejandro, que este año habrá que arreglar lo que se hizo mal con ellos el año pasado sin darles sitio tras una gran actuación en Teruel, van trece. Y a esas trece pues queda por añadirles a las parejas que se niegan a salir con formato de eliminación. Que pueden ser tres o cuatro parejas. Nos vamos a 16 o 17. ¿Y ahora qué? Pues que tendrán que hilar fino para ser justos y coherentes quienes confeccionan las listas de cada concurso.

Los que miran por el bien del gremio y dicen que el formato de eliminación quita puestos a los compañeros, es de suponer que pedirán en los concursos que se programen a diez, que se añadan dos sitios más, para poder actuar doce. Y lo pedirán sin coste alguno económico para la empresa u organizador correspondiente. Doce por el precio de diez. Porque parejas, este año, haberlas, "haylas". Nadie va a ser imprescindible, y el que quiera salir, tendrá que ganárselo. A lo mejor determinadas actitudes, hacen que haya un cambio de caras en los puestos altos del escalafón.

Todas las decisiones que se toman en la vida, acarrean consecuencias.

martes, 17 de diciembre de 2013

MANOLO PÉREZ DE ALFARO (LA RIOJA)

El pasado 6 de Octubre se ponía el broche de oro a una de las carreras más laureadas de la historia de las anillas. Con 32 años lo deja el mejor del momento. No parece una edad avanzada para irse, pero es que el que mandaba en las anillas, se va con más de 15 temporadas en sus piernas. 

En números, que son fríos, pero indiscutibles a su vez, esta es su carrera. Catorce participaciones en la cita del Pilar. Cinco Campeonatos Nacionales con cuatro parejas diferentes. Tres subcampeonatos. Las últimas siete ediciones siendo ganador o subcampeón en Zaragoza. Cinco Anillas de Oro, tres Anillas de Plata y una Anilla de Bronce. Llegó a ganar la Plata y el Bronce en 2007. Desde 2006 ha sido el recortador que más puntos ha sumado en cinco ocasiones. Así como en la suma total de los ocho años, tiene una amplia diferencia sobre el segundo. Tres veces se alzó con el Trofeo Aragón TV, que premiaba a la pareja que más anillas conseguía en territorio aragonés. En el concurso de Calatayud, el más antiguo que existe y que muchas temporadas ha sido el más fuerte del año, en las últimas once ediciones, ocho primeros puestos y tres segundos, además de tres premios de mejor pareja, logrados con cinco compañeros diferentes. Más de 120 concursos ganados en 15 temporadas. 

A los números objetivos se le podrían añadir dos opiniones subjetivas. Ha sido componente de la pareja que ha tenido la mejor actuación en los últimos siete Campeonatos Nacionales, lo que, de haber habido justicia, le hubiera hecho llevarse algún título más. También parece claro, que podrían haber sido ocho las Anillas de Oro que hubiera logrado, si las tres temporadas que se le ha escapado, las hubiera disputado enteras con la misma pareja.

A finales de los noventa, dos riojanos, críos ambos, aparecen en el circuito de las anillas. Eran "los de Alfaro", con sus camisetas azul celeste. Daban la cara, tenían ganas, pero meter anillas, lo hacían poco y conseguir premios, menos. Era una pareja que se curtía, que completaba los concursos y que trataban de dar la cara. Debutaron en Zaragoza con la Nº 163 de Ozcoz, temida por aquel entonces. Fea la cogida que tuvo, con importante paliza. Se afianzaron en el circuito y fueron una de las parejas habituales. Salieron tres veces más juntos en Zaragoza, y hubieran salido también en 2002 si una lesión no lo hubiera impedido, siendo el único Campeonato Nacional que se perdió en su carrera. Hasta 2003 llegó la unión al dejar los concursos Álvaro Moreno "Coke". Cerraba así el primer capítulo de su trayectoria.

2004 fue la temporada de la eclosión. Una temporada difícil por no tener pareja fija, pero que lo hizo más fuerte y lo catapultó a la élite del momento. Diferentes compañeros durante ese año tuvo y con todos ellos consiguió estar en los premios de los concursos. El factor común era él. Desembocó la temporada en el primero de sus grandes logros. Fue protagonista de la Feria del Pilar de aquel año ganando los dos concursos que se celebraron. El especial con participación de vacas de Victorino Martín y el que iba a ser su primer Campeonato Nacional. Ocho anillas junto a José Luis Torres y primer título nacional con la Nº 51 de Marcén.

Su magnífica temporada de 2004 sirvió para que, quien era el mejor recortador del momento, se fijara en él. José Ángel Ortega "Tacheli" le pidió que fuera su pareja. En 2005 se formaba una pareja que iba a marcar las siguientes campañas. 

Una semana antes del Concurso de Recortadores Castellón, que abría la temporada, se encerró la pareja en El Soto de la Barca con unas cuántas vacas, lo que era su primera toma de contacto juntos. Había escarcha en la zona umbría de la plaza. "Tacheli" empezaba a inculcar desde ese momento en el riojano su saber. Aquel día mitad nervioso, mitad impresionado, pareció una caricatura de lo que había sido la temporada anterior.

Pasó a ser mucho mayor la exigencia. Cuando ya no se es sorpresa, se pide más. Por ello, el tópico de que es más fácil llegar, que mantenerse, es totalmente cierto. Tenía dos opciones, o dejar que se hablara de las actuaciones de "Tacheli" y ser un secundario, o que se empezara a hablar de la pareja "Tacheli"-Manolo. Consiguió lo segundo, aunque el principio fuera duro. Los momentos tensos vividos llevaron a hacerlo más fuerte y a potenciar sobremanera su mentalidad ganadora. Absorbió los conocimientos del veterano de la pareja. Ya no era uno de los buenos, estaba recogiendo el testigo. Se preparaba para ser el mejor.


En la segunda temporada, la de 2006, con "Tacheli", siguieron siendo los mejores. Marcaban la diferencia, y así se reflejaba en la clasificación que nacía ese año. Dos años seguidos sin opciones en el Campeonato Nacional, no hacían justicia con la mejor pareja del momento. Ganó aquí su primera Anilla de Oro, que reconocía por fin a la pareja que mejor año hiciera.

2007 y 2008 fueron temporadas extrañas. Desde la lesión de "Tacheli" en Calatayud 2007, que acabaría costándole la retirada, aparece un "tercer miembro" de la pareja. Mariano Ruiz entra en escena para cubrir la baja. Alagonero por alagonés. Con él logra su segundo Campeonato Nacional en el año del cuádruple empate ante la Nº 420 de Ozcoz. Y con él tiene que empezar la siguiente temporada, hasta la vuelta de "Tacheli". Acaba la temporada con su "maestro", sabiendo ya que era el año de la retirada. Se le fueron dos Anillas de Oro por no poder hacer las temporadas enteras juntos, pero no iban a dejar escapar el Campeonato Nacional de 2008. Grandísima actuación y retirada soñada para "Tacheli". Era su tercer Campeonato Nacional, fue con la Nº 70 de Marcén. Ahora era su turno.



Recogió el bastón de mando de manos de "Tacheli" y para el que tenía que ser su reinado, eligió a Alejandro Cuairán. Ahora era él el que tenía que moldear a un gran diamante, como antes lo habían pulido a él. Acertó de pleno con la elección. 

Arrasaron en 2009 con 18 concursos ganados y récord de puntos a final de temporada. Subcampeones en Zaragoza, dejaron la mejor actuación de la mañana ese día. Solo se dejaron una vaca sin poder anillar en toda la temporada, curiosamente la de su debut. Obviamente conseguía así su segunda Anilla de Oro.

2010 fue otro año de grandes éxitos. 16 victorias en la temporada. Dos años seguidos de un dominio y una superioridad aplastante. Un porcentaje de victorias difícilmente igualable. Por momentos, sus rivales tenían la moral totalmente comida. Psicológicamente en los últimos años ha sido un maestro para hacer ver su superioridad a los contrincantes. Acabaron en Zaragoza de la mejor manera posible. Campeones ante la Nº 628 de Ozcoz. Cuarto Campeonato Nacional en el palmarés, con parejas diferentes los cuatro. Temporada para enmarcar y tercera Anilla de Oro.



En 2011 apareció un bache en la pareja. No consiguieron los resultados de temporadas anteriores, seguían arriba, pero sin distanciarse de los rivales. Costó carburar y hubo mucha tensión en algunos concursos, especialmente en el de Calatayud. Aún así, actuación tremenda en Zaragoza para conseguir el segundo puesto. Y a final de año, primer puesto. Tercera consecutiva y cuarta Anilla de Oro en seis años.




Se iba a repetir la historia dentro de su carrera en 2012. Cuairán se lesionaba de gravedad a principio de temporada y tuvo que encontrar sustituto. Desde 2007 le había tocado moldear a varias de sus parejas, así como a chavales nuevos a los que aconsejaba y apoyaba. Los resultados saltaban a la vista y son como para demostrar ser bien nacidos, los beneficiados, eternamente. 

Como un terremoto llega la última pareja de su carrera, Mario González. Sin apenas bagaje, lo elige para suplir a Cuairán hasta su recuperación. Cuairán no acaba de recuperarse y tiene que hacer algo más de dos tercios de la temporada con él, acabando en el Pilar. Entre el talento innato del turiasonense y las enseñanzas precisas y concretas, se pusieron a funcionar a la voz de ya. Dejándose casi un tercio de la temporada, casi llegaron a ganar la Anilla de Oro. Anilla de Plata y subcampeonato en Zaragoza, habiendo sido la mejor pareja de la mañana. Sin llegar a estar juntos una temporada completa, dejaron actuaciones para recordar. De las parejas mejor compenetradas de la historia.

Y llegó 2013, la última temporada. La decisión estaba tomada hacía tiempo, aunque pocos lo sabían. A la espera de la recuperación total y sensata de Cuairán, Rodrigo Puértolas hizo el arranque de año con él. Otro recortador potenciado por recortar con él. Además, al margen del circuito, dos citas históricas. Recortó en Vila Franca de Xira, con una cogida muy fea y en Dax, en la despedida de Nicolas Vergonzeanne, un toro camargués. Retornó el de Borja volviendo a unirse la pareja. En la peor forma física de su trayectoria afrontó la segunda parte de su último año. De sus últimos doce concursos, nueve victorias. La última, la guinda a un grandioso pastel. Quinto Campeonato Nacional, logrado ante la Nº 09 de Domínguez y la Nº 233 de Eulogio. Y espectacular remontada para hacerse con la Anilla de Oro en el último concurso. Tremendo final de temporada, puro pundonor y orgullo de un campeón de campeones. La retirada ideal de cualquier disciplina. Irse siendo el mejor.



Esta es la hoja de servicios de uno que ya entra, una vez retirado, a engrosar la lista de los más grandes recortadores que ha habido a lo largo de la historia. Los números mandan y no tienen discusión posible. Al margen de ellos, también se puede entrar a valorar toda una trayectoria, analizándola desde diferentes prismas.

En la vida, para competir en cualquier cosa, suele haber dos caminos para llegar a lo más alto. Uno el del talento y otro el del trabajo. Pero para ser uno de los mejores tanto tiempo, parece obvio que hay que coger los dos caminos. Para ir por el primero, se tiene que nacer. Para tomar el segundo, todo depende del tesón, y la voluntad. Tener ganas de ganar.

El segundo camino ha sido más importante en su carrera. No apareció el talento hasta su madurez como recortador. Muchas locuras ante las vacas y caídas al callejón. Mucho físico pero poco acierto. Ese era él en sus primeros años. Así ha habido muchos. Pero él persistió y siguió creyendo y queriendo ganar. Más de cinco años sin oler los premios para tener posterior recompensa. A base de trabajo llegó a la cima y en ella se consolidó. Tuvo que labrarse todo lo que ha llegado a ser. No le vino caído del cielo. Y entonces es cuando se vio que dentro había talento para ser recortador. Solvencia en la cara de la vaca y facultades para andar sobrado. Las últimas cinco temporadas ha mandado en las anillas con maestría. Ha dado lecciones en la arena. Ha sido quien más ha pensado en la plaza.

Cuando se habla con los recortadores veteranos enseguida se captan sus conocimientos sobre las reses. Las entienden a la perfección y las ven muy pronto, porque las vacas que ellos recortaban hacían pensar mucho. A nuestros días ese santo grial ha llegado de su mano, y parece que nadie más lo posee. "Tacheli" reconoce que él aprendió de Arruga. De "Tacheli" lo heredó y vamos a ver si alguien se lo queda o se pierde. Saber de vacas y lo que hacerle a cada una ha sido uno de los pilares de su éxito.

Orgullo y mentalidad ganadora, son bases imprescindibles para alcanzar tales cotas. Esa mentalidad es la que se demuestra en la arena y también fuera de ella. Querer siempre demostrar ser el mejor, o por lo menos pretenderlo. Asumir retos, afrontar dificultades, no achicarse, querer dar siempre la cara. Se va el último recortador que se parecía a los de antes.

Inquieto también para pensar en el mundillo y su futuro. Cosas que él ha conseguido por su visión de las anillas, las disfrutarán los que vengan después. Se beneficiarán de muchos aspectos en los que él ha puesto gran parte del montón de arena. Pensando en progresar y en mejorar muchos aspectos, de su cabeza salió algo que ya es historia de las anillas. El formato que se ha bautizado como de eliminación. Fue idea suya. Pensando en el bien de las anillas y buscando nuevos alicientes, salen ideas así.

A partir del año que viene dejaremos de ver crecer a Adriana en las entregas de premios de los concursos. Desde que era un bebé la hemos visto en innumerables ocasiones. Echaremos de menos también seguir intentando poder encontrar una foto buena en la cara de la vaca. Nunca con tan poco estilo para salir en las fotos un recortador (reloj en la muñeca incluido), se consiguieron tantísimos éxitos. Esperemos que no se desvincule de un mundillo, al que ahora desde fuera, puede seguir aportando mucho. Su mentalidad hace falta en las anillas y no se debería perder para la causa.

Hay muchos que han sido buenos recortadores, hay bastantes que han sido campeones. Pero por encima de todos ellos están los que han sido algo más. Los que nunca se borran de la memoria porque hicieron cosas especiales. A ese escalón solo llegan muy pocos elegidos.

Todo lo dicho hasta ahora lo coloca a la altura de los más grandes de la historia de las anillas. Un club de ocho, que suma un noveno. "Vargas", "Guindu", "Tano", Mariano, Eugenio, Pedro, Arruga, "Tacheli" y ahora Manolo. 

Manolo Pérez de Alfaro (La Rioja)



miércoles, 13 de noviembre de 2013

XXXI CAMPEONATO NACIONAL DE RECORTADORES (LAS CONSECUENCIAS)

Abundantes consecuencias tras el XXXI Campeonato Nacional de Recortadores. En todos los planos las hay. En el organizativo-empresarial, en el ganadero, en el de los recortadores y en el circuito de las anillas en general.
En el organizativo-empresarial, la primera  y palpable consecuencia es que hay un alarmante descenso de público. Hay que atajarlo como sea. No se ve la necesidad de que pase como con los roscaderos, teniendo que tocar fondo para resurgir. Se han probado ya cambios en el formato y se ha hecho más atractiva la competición. Los enturbiamientos, en gran parte interesados, de las dos últimas temporadas, han hecho que no se deje cuajar a las ideas enfocadas al bien de las anillas. Y es que clara y objetivamente es pequeño el porcentaje de culpa de Toropasión en la ausencia de algunas vacas y algunas parejas en Zaragoza, ni este año, ni el anterior. Lo que queda es probar un cambio de fecha. Se podría probar una noche...
En el plano ganadero, triunfador Eulogio Mateo. Con sus tres vacas y sin creerse más de lo que es. Humilde y sabiendo lo que tiene. Como no hay pretensiones mayores de las que sus vacas tienen, queda muy bien. Su listón de exigencia irá subiendo por estar ya instalado en la élite de las anillas. La Nº 28 lleva camino de labrarse una gran carrera en las anillas.
Ozcoz sigue estando más o menos donde estaba antes de la cita. Pitos fanáticos oídos en La Misericordia, al margen. Sigue en la cima, aunque con menos ventaja de la que gozó hace unos años. Cierto es que el ciclo va de bajada, pero no es menos cierto que los intentos de enterrarlo siguen siendo vanos. Son ya varias décadas y como decía Julio Iglesias, la vida sigue igual. La pérdida de la Nº 472, le pesará. Aunque toda la vida se han ido vacas buenas. Reponer con una igual, casi imposible, pero otras tendrán que dar la cara ahora.
Domínguez, pues ya parecía antes del concurso que dos de las tres vacas no estaban al nivel de Zaragoza este año. Una lo dejó claro y la Nº 09, sigue siendo muy brava, se acepta. La Nº 015, gran vaca. Esa fue la que le hizo sacar la cabeza en La Misericordia.

En general el problema es grave. No hay apenas 12 reses del nivel que requieren las anillas de Zaragoza en todo el panorama nacional. Cada vez menos concursos y cada vez menor nivel ganadero. Se lo tendrían que hacer mirar muchos, que no sacan ni una vaca en toda una ganadería. Si no tienen vacas apropiadas (las bravas son las que valen para esto), no se les contrata para hacer concursos. Si no hacen concursos, menos aún van a tener vacas para anillas. Está la cosa muy mal.
Cuairán número 1
Foto: Estefanía
En cuanto a los recortadores va a haber un vacío de poder. Manolo se va y deja un hueco que habrá que ocupar como mandón de las anillas. Está claro que el testigo lo recoge Cuairán, soberbio en Zaragoza y el recortador en activo con un mejor palmarés. Ha sido dominador desde 2009 junto con Manolo, con el paréntesis de 2012. El de Borja tiene que ser ahora capitán general en las anillas. 
Salen reforzados de Zaragoza / Temporada 2013: Héctor Colás, que ha acabado bien el año aunque no lo empezara bien. Rodrigo Puértolas ha progresado enormemente gracias a empezar la temporada con Manolo. Héctor y Jesús y Jaume y José Manuel, por la buena temporada que han hecho, metiéndose entre las mejores parejas del circuito. Javier Navascués por la raza demostrada en Zaragoza, queriendo meter la anilla para llegar a la final, aún a costa de saber que iba a ser cogido.
Y cómo no, Mario González, que es el futuro de las anillas. Por raza, pundonor y mentalidad ganadora, está llamado a hacer historia en los recortadores. El concepto de entender esto de Mario es el que hace falta para que las anillas resuciten. Capacidad de sacrificio para entrenar y estar fuerte, orgullo para no dejarse ganar la pelea nunca y rasmia como para tirarle a cualquier vaca sin aliviarse. Con unos cuántos más con esa mentalidad, las anillas llenarían las plazas.
En conjunto hay una consecuencia importante tras Zaragoza. Nadie es imprescindible. Durante la temporada ya pasó en otras citas la ausencia de parejas importantes. Y no pasó nada. Como hubo nueve parejas que sí quisieron dar la cara con el formato de eliminación, pues el Campeonato Nacional se disputó con total normalidad. Y no fue el peor de los últimos años, ni mucho menos.

En cuanto al circuito de las anillas en general, la cosa está clara. La mentalidad de unos es casi antagónica con la de otros. Unos no tienen problema en asumir retos, otros no quieren. Normalmente las declaraciones en las entrevistas que hacen en los concursos televisados, dan muestras de cómo piensa cada uno por el bien de las anillas.
El formato salió reforzado en Zaragoza. Todo de lo que se le acusa, se demostró falso. Un dato. Ante la posibilidad de un empate en la final, Manolo y Mario hablaron y acordaron que a desempatar con una tercera vaca. Si se tiene orgullo, se piensa así. Y no son de boquilla, lo demostraron en la arena. 
De lo de dejar a parejas fuera, mejor no hablar. ¿Quién faltaba en Zaragoza al margen de las tres parejas que no quisieron salir? Esa supuesta solidaridad, que se vea en los concursos que se cierran a 10 pudiendo ser a 12, o aún más en los que se cierran a 5. Entonces habrá coherencia. El día que algunos crean que hay 20 parejas para poder salir en Zaragoza, ¿qué se pedirá? Menos postureo corporativista y más ver la realidad y decirles a unos cuántos compañeros la verdad. Es decir, si queréis salir en Zaragoza, espabilad.
O cambia la mentalidad y se sale a todos los concursos como se sale en Zaragoza, o esto se irá muriendo lenta y agónicamente. Faltan ganas de querer ser mejor, de progresar. No se ven ganas de ganar. Lo sacrificado es prepararse físicamente para estar en plenas facultades. ¿Cuántos de los que salen a los concursos lo hacen?
Aquí a nadie se le obliga a ser recortador. Si se quiere ser, hay que asumir que hay que hacer sacrificios por una razón fundamental, en los tendidos se sienta gente que ha pagado por verlos.
Estas son las consecuencias del XXXI Campeonato Nacional de Recortadores.

lunes, 11 de noviembre de 2013

XXXI CAMPEONATO NACIONAL DE RECORTADORES (LA FINAL Y EL FINAL)

El sorteo.
Foto: Estefanía
Final para las que habían sido las tres mejores parejas de la mañana. Lo que significa poder verlas una vez más, disputándose la victoria. Indiscutiblemente, eso mejora el espectáculo.
En chiqueros tres vacas, muy equilibradas sobre el papel en cuanto a anillas que podían conceder. Una dura y complicada de pitones y dos muy fuertes. Es decir, que, siempre sobre el papel, se evita la posibilidad de ser Campeón Nacional por suerte. Había que ganarse el título con tres vacas de gran nombre. Los que quieren ser los mejores y demostrarlo en las citas importantes, obviamente quieren que sea así como se decida quién es el mejor.
Ah y dos de los seis recortadores participantes en la final, fueron cogidos en la primera ronda. Y ahí estaban. Sombrerazo para la raza de Mario y Javier.

Lidia perfecta.
Foto: Estefanía
Maestría.
Foto: Estefanía
La complicada de pitones y difícil de entender, para la pareja de más mano. Dos minutos trabajando a la de Eulogio, que estuvo como siempre, pero que se encontró a la mejor pareja que le ha tocado en su carrera. Una anilla en dos minutos, pero entraron en el tercero y la apoteosis. Cuairán en estado de gracia y Manolo, ahora sí, aportando la maestría que nadie del escalafón posee. Un final de actuación colosal con dos recortes y dos anillas para recordar. En la cuenta atrás llegó la anilla de hasta siempre de Manolo. Cinco y a esperar.

Todo poderío.
Foto: Estefanía
Gran anilla.
Foto: Estefanía
Héctor y Mario se fueron sin complejos a por la Nº 89. Mucho nombre que se cargaron con decisión. La que otros ni recortaron, estos casi se la comen. Mario es un portento en facultades y en corazón. Se les dio la señal de tiempo y a recortar. Mario al primero insultantemente sobrado y Héctor secundando a la perfección haciéndole pupa a la de Ozcoz. Le dieron sin contemplaciones y recortaron mucho más de lo que se había recortado a esta res hacía mucho. No estuvo la vaca como pareció, no anduvo lejos de lo que ha sido los dos últimos años. Simplemente es que recortando así, se puede con todas las vacas. Una anilla y varias falladas.
En la tercera vaca de la final, el suceso amargo. Javier apuró demasiado entrando al burladero y la de Ozcoz no perdonó, lo cazó, pero dejándose la vida en el remate. Maltrecho Navascués y muerta "Avispada". Revuelo y situación nada agradable por ver a la res en la arena.
Lo que nunca debió haber sucedido es lo que pasó después. Un esperpento que ni para plaza portátil, se produjo en la catedral de las anillas. Se sacó una sobrera a modo de exhibición. No tenía ni pies ni cabeza. El reglamento dice lo siguiente, y lo deja muy claro:
9 - Lesión de una vaca: Si una res se lesionara de alguna manera, bien rompiéndose un pitón, bien lastimándose alguna extremidad, bien sufriendo algún tipo de golpe, que impidiera su lidia normal, será retirada a los corrales contabilizando las anillas que hasta entonces haya conseguido la pareja. Si saliera lastimada o con alguna tara producida en los corrales, igualmente se retirará y la pareja perderá su actuación en el concurso. Si una res está lastimada o no, se decidirá de común acuerdo entre el ganadero y las parejas que ejercen de jurado. A fin de determinar si puede continuar la lidia o debe pasar a los corrales.
No se entiende el empecinamiento en pedir una vaca de exhibición porque no iba a tener validez alguna lo que sucediera. Para colmo, apenas pasó nada. No debería haberse accedido de ninguna manera. La pareja, se hubiera quedado con el buen sabor de boca de la raza de su primera actuación. Era lo que procedía. Faltó seriedad.
Y se llegó a la entrega de trofeos. Una de las más emotivas que ha habido en la historia del Campeonato Nacional. Se comunicó la retirada de Manolo Pérez. 
Por delante, el premio a la mejor pareja, con justicia, para Héctor y Mario. Y después, además de recoger el alfareño su quinto Campeonato Nacional junto con Cuairán, que conseguía su tercero, llegó la despedida. 
El reconocimiento de todos sus compañeros.
Foto: Estefanía
Despedida con honores y con un gran trofeo preparado por Toropasión. Emocionado Manolo recibió el cariño de todos los presentes y de todos los que quieren a las anillas. Tocaba rendir pleitesía al mejor recortador del momento. Se iba en la cumbre y dejando una carrera con un palmarés de los mejores de la historia. Se cometió alguna torpeza porque había que diferenciar el Campeonato Nacional de 2013, del homenaje a una carrera. Así como que la puerta de grande no es la que está al lado de toriles. No se duda de la buena voluntad, pero lo que se vivió, siguiendo el guión iba a ser más bonito aún de lo que fue.


Corte de coleta de Adriana.
Foto Estefanía
Mucho se le va a echar de menos, en la arena y fuera de ella. En la arena metiendo anillas y fuera luchando para que los concursos sean mejores y que las anillas recuperen el sitio que han perdido. Con el tiempo se verá eso. 
Hasta aquí la final y el final del concurso. Pero queda analizar las consecuencias y las conclusiones que se se pueden sacar de la edición de 2013 de cara al futuro.